La pandemia de COVID-19 ha puesto al Sistema Nacional de Salud español contra las cuerdas, traduciendo esta situación tan grave en crecientes quejas y reclamaciones de pacientes y en agotamiento y frustración del personal sanitario, que ha visto aumentar de forma alarmante las agresiones sufridas en su lugar de trabajo. Todo con un trasfondo de crispación política y social, alimentada y agravada por la desinformación, los bulos y la repercusión mediática y en redes sociales.Hoy en día