A raíz de este mensaje, llamado por algunos "el florero de Llorente", se recibió un sinnúmero de respuestas en las cuales el común denominador fue la crítica a este ofrecimiento. Se cuestionaron los bajos salarios de los psiquiatras, se comentó cómo en muchas ocasiones los psiquiatras estamos por debajo de otros especialistas y cómo la psiquiatría es considerada de menor complejidad que otras especialidades. Igualmente, se criticó la situación actual de una medicina manejada por algunas empresas prestadoras de salud (EPS) y la economía de mercado, el tiempo de atención a nuestros pacientes y se llamó a la reflexión acerca de nuestro gremio y de la labor de la Asociación en la protección de los intereses de los afiliados.Finalmente hubo quienes propusieron diferentes soluciones: un foro en el marco del Congreso Colombiano de Psiquiatría, un comunicado de prensa y la necesidad de vernos sindicalizados, entre otras.