La conducta suicida es un fenómeno complejo que requiere una atención integral, especialmente desde el ámbito profesional. Más allá de las estrategias de intervención que los profesionales desarrollamos e implementamos en terapia, se hace crucial reflexionar sobre nuestras actitudes, prejuicios y respuestas hacia las personas que presentan conducta suicida. Estas actitudes pueden influir significativamente en la calidad de la atención que brindamos.
Los profesionales de la salud aprendemos sobre conducta suicida a lo largo de nuestra historia de vida, tomando contacto con ideas tanto en nuestro contexto personal como en la formación en el ámbito profesional. Estas ideas condicionan nuestras intervenciones y, por tanto, reflexionar sobre nuestros aprendizajes y cómo éstos influyen y condicionan nuestra práctica profesional en el antes, durante y después de nuestras intervenciones se hace fundamental. Por ello, haremos una revisión de estas cuestiones, entendiendo esta reflexión como básica para desarrollar una práctica profesional ética y basada en la evidencia.
La Avispa. El veneno que me salvó
Claudia Aceves
Fecha Publicación: 12/07/2025
Salud psicológica y calidad de vida en emigrantes cualificados españoles
Paula MARTÍNEZ LÓPEZ et. al
Fecha Publicación: 19/05/2025
Alteraciones del sueño y sus consecuencias. Revisión.
Francisco Acoidan Rodríguez Batista et. al
Fecha Publicación: 18/05/2025
Adaptación española de la “Experience of Embodiment Scale”: Resultados preliminares de validez de contenido
Adriana Löschau et. al
Fecha Publicación: 18/05/2025
Conductas autolesivas sin intención suicida en pacientes con y sin diagnóstico de trastorno de personalidad
Mateo Gallego Restrepo et. al
Fecha Publicación: 18/05/2025
Duelo por suicidio: un dolor que se multiplica
Ana Luisa Regueira Fuenteseca et. al
Fecha Publicación: 18/05/2025