En épocas de crisis como la actual pandemia se suman factores de riesgo como el confinamiento, el cierre de colegios, la pérdida económica, los fallecimientos de familiares y amigos, la soledad, la ansiedad y el miedo. Estas situaciones favorecen la aparición y aumento de cuadros depresivos y la incidencia de afrontamientos desadaptativos, por ejemplo, en el caso de los duelos, la aparición de trastornos de ansiedad generalizada, crisis de angustia y la incidencia de suicidios e intentos autolíticos. Se produce también el empeoramiento en los trastornos mentales previos y las complicaciones en salud mental tanto a medio como a largo plazo en la población.En cuanto al suicidio a nivel de la población general se ha detectado un importante aumento de la ideación suicida.Sobre la repercusión de la pandemia en los patrones de consumo y juego patológico durante el confinamiento y la pandemia han aumentado el consumo de hipnosedantes y benzodiacepinas. De manera global, ha aumentado el consumo de alcohol, cannabis, cocaína y otras sustancias. Se han mantenido niveles elevados de apuestas y juego online y ha aumentado la vulnerabilidad de la población a desarrollar conductas relacionadas con el juego patológico. Es importante destacar que a ello contribuye el hecho de haber cerrado temporalmente recursos de la red asistencial tales como unidades de desintoxicación.Por ello, es esencial afrontar la actual crisis a través de un abordaje multidisciplinar e integrado, con una intervención coordinada sobre el tratamiento farmacológico, psicoterapéutico y la intervención social.