Cuando se leen las investigaciones y las bases científicas en las que se sustenta la llamada psiquiatría ortomolecular para tratar la esquizofrenia (ESQ), la primera sensación que se tiene es que se está en la prehistoria de la psiquiatría. Es algo así como volver a tratar las úlceras de duodeno con ingestas masivas de leche. Sin embargo, la idea de forzar rutas metabólicas como apoyo al tratamiento con antipsicóticos es, cuando meno