INTRODUCCION.El trastorno obsesivo-compulsivo es una de las cinco enfermedades psiquiátricas más frecuentes y está considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una de las 20 enfermedades más discapacitantes. Se trata de un problema neuorlógico que se traduce en un trastorno de ansiedad caracterizado por pensamientos obsesivos, es decir, ideas fijas recurrentes y persistentes que generan inquietud, temor, ansiedad o aprensión.IDENTIFICACION DEL TRASTORNO.AFRONTAMIENTO DEL TRASTORNO.La constatación de que en los pacientes con TOC está alterada la secreción de serotonina abrió una importante vía para el tratamiento farmacológico. En la actualidad los medicamentos de elección son los llamados inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), entre los que se encuentran la fluoxetina, la fluvoxamina, la paroxetina y la sertralina. Recientemente también se han icorporado al arsenal terapéutico los denominados inhibidores de la recaptación de la serotonina y la noradrenalina (IRSN), entre los que figuran la venlafaxina y la mirtazapina. Estos últimos se utilizan cuando fracasa el tratamiento con los anteriores o en los casos en que el TOC se asocia a una depresión.CASO PRACTICOCONCLUSIONES.El trastorno obsesivo-compulsivo es una afección crónica, lo cual significa que posiblemente siempre sea parte de tu vida.