INTRODUCCIÓN:El trastorno orgánico de la personalidad es un trastorno mental considerado secundario a una enfermedad orgánica intrínseca que se caracteriza por la alteración persistente de un patrón de comportamiento premórbido. Pueden observarse cambios tanto a nivel de la regulación emocional como de las funciones ejecutivas, de la motivación o control de impulsos.OBJETIVOS:Se pretende evaluar el manejo de esta patología, abordando las peculiaridades del tratamiento farmacológico y sistémico debido al impacto biográfico que representa.MÉTODOS:Se expone el caso de una paciente de 35 años que es traída a Urgencias tras protagonizar un episodio de heteroagresividad en el domicilio, seguido de gesto autolesivo en el contexto de la pérdida de control. A su llegada muestra actitud regresiva y escasa resonancia emocional, expresando deseos de contenido superficial y frívolo, con escaso insight de su situación clínica.RESULTADOSEvaluando los antecedentes personales de la paciente se corrobora una afectación cerebral secundaria a ictus hemorrágico en los 6 meses previos. Se instaura tratamiento orientado al diagnóstico de trastorno orgánico de la personalidad incipiente.CONCLUSIONES:Tras un daño cerebral sobrevenido, se estandariza el abordaje de las posibles secuelas físicas, déficits cognitivos y su rehabilitación, pasando por alto la evaluación de otros posibles cambios caracteriales del paciente. Se trata de una patología grave infradiagnosticada, persistente y de curso longitudinal progresivo, cuyo impacto en el entorno familiar podría ser mayor incluso que el producido por otro tipo de déficits.