En los últimos años asistimos a un cambio en el paradigma asistencial de las adicciones, sobre todo en lo que se refiere a la población de adictos a opiáceos. El objetivo de este trabajo es presentar un modelo de intervención instaurado en el marco de una Unidad de Conductas Adictivas, perteneciente al Ayuntamiento de La Vila Joiosa y adscrita funcionalmente al Servicio Valenciano de Salud. El modelo teórico del que parte nuestro marco de actuación es la intervención desde los programas de reducción de daños (PRD). Añadimos a este marco teórico la teoría del cambio de Prochaska y DiClemente y las técnicas motivacionales de Miller y Rollnick.Los PRD buscan producir cambios en cualquier momento del proceso de adicción, y una posible concreción de cómo hacerlo, es la articulación del modelo de Prochaska y DiClemente con las técnicas en entrevistas motivacionales (TEM) de Miller y Rollnick.El enfoque de las TEM es lo opuesto a lo que sería un modelo confrontativo y directivo. El énfasis se pone en la elección personal del paciente y en la responsabilidad para decidir la conducta futura. La resistencia es considerada como un patrón de conducta interpersonal. Los objetivos terapéuticos y las estrategias del cambio son negociados entre el paciente y el terapeuta, basándose en datos y en la aceptabilidad. La participación del paciente y la aceptación de los objetivos son considerados como aspectos cruciales.