Existen múltiples estudios sobre el tema con resultados ocasionalmente contradictorios, pero uno de los estudios más definitivos sobre el tema (1) concluye que las principales causas que se han identificado como de riesgo para dar origen a la violencia son los patrones educativos de los hijos y la cultura permisiva sobre la violencia que se observa en el entorno social y familiar de los países desarrollados.