Sin populismos, sin demagogias, desde la prudencia, desde el criterio científico, hemos de pensar en la salud de los niños, también en su salud mental. Partimos de que no tienen parques, no tienen escuelas y no pueden jugar con otros niños. Sabemos que el confinamiento, cuando se cronifica, daña a la infancia. Hablamos de ansiedad, de somatizaciones del estr&ea...
