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Neuropsicología sistémica: un nuevo marco para evaluar y rehabilitar funciones cognitivas complejas



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Artículo | Fecha de publicación: 01/10/2026
Artículo revisado por nuestra redacción

La neuropsicología clínica está ampliando progresivamente su campo de análisis. Además de estudiar la relación entre lesiones, circuitos cerebrales y alteraciones cognitivas, integra datos neurobiológicos complejos con información conductual obtenida en contextos cada vez más próximos a la vida cotidiana. Este cambio coincide c...

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La neuropsicología clínica está ampliando progresivamente su campo de análisis. Además de estudiar la relación entre lesiones, circuitos cerebrales y alteraciones cognitivas, integra datos neurobiológicos complejos con información conductual obtenida en contextos cada vez más próximos a la vida cotidiana.


Este cambio coincide con el desarrollo de modelos dimensionales y estratificados en salud mental. Frente a categorías diagnósticas entendidas como entidades homogéneas, la medicina de precisión busca identificar perfiles individuales a partir de múltiples niveles de información: funcionamiento cognitivo, síntomas, trayectoria evolutiva, contexto social, neuroimagen y respuesta previa a las intervenciones.


En este escenario, la neuropsicología sistémica plantea una modificación relevante de la unidad de análisis. Su propuesta central consiste en estudiar las funciones psicológicas no como capacidades aisladas vinculadas de forma rígida a una región cerebral, sino como sistemas dinámicos capaces de reorganizarse para alcanzar un resultado adaptativo.


¿Qué propone la neuropsicología sistémica?


El modelo desarrollado por Julián Andrés Guiral recupera elementos de la tradición histórico-cultural de Vygotski y Luria, la teoría de los sistemas funcionales de Piotr Anokhin y las aportaciones de Nikolái Bernstein sobre la variabilidad del movimiento. A estas bases añade conceptos procedentes de la neurociencia de redes, la teoría de sistemas dinámicos y la topología.


El resultado es la formulación de los denominados Sistemas Funcionales Topológicos o TFS, por sus siglas en inglés. Estos sistemas pretenden explicar cómo una misma función psicológica puede mantenerse a pesar de que cambien los componentes neuronales, las estrategias o las trayectorias utilizadas para realizarla.


La función se define por el resultado


Desde esta perspectiva, la identidad de una función no depende exclusivamente de una configuración cerebral fija. Se define principalmente por la conservación de un resultado funcional útil.


Una persona puede, por ejemplo, resolver una tarea de memoria, lenguaje o planificación mediante estrategias diferentes. Las redes reclutadas, el esfuerzo requerido y la secuencia de operaciones pueden variar, pero el objetivo puede seguir alcanzándose.


Esta variabilidad no se interpreta necesariamente como ruido o como una ejecución incorrecta. Puede constituir una propiedad estructural del sistema y una expresión de su capacidad de adaptación. El funcionamiento psicológico sería, por tanto, estable en sus objetivos, pero flexible en sus modos de realización.


Una alternativa a los modelos estrictamente localizacionistas


La neuropsicología ha obtenido importantes avances relacionando lesiones cerebrales con déficits concretos. Sin embargo, una correspondencia simple entre área cerebral y función resulta insuficiente para explicar fenómenos como la compensación, la recuperación después de una lesión o la variabilidad entre pacientes con daños aparentemente similares.


Los modelos contemporáneos reconocen que la actividad cerebral combina especialización funcional e integración dinámica. Las funciones complejas dependen de redes distribuidas que modifican su coordinación en función de la tarea, el contexto, la experiencia y las demandas ambientales.


La neuropsicología sistémica no niega la especialización regional ni la utilidad de localizar lesiones. Su aportación consiste en situar esos datos dentro de una organización funcional más amplia. Una alteración cerebral puede modificar un componente del sistema, pero sus consecuencias clínicas dependerán también de las relaciones con otros componentes y de los recursos disponibles para reorganizar la actividad.


Cómo cambia la interpretación del síntoma neuropsicológico


En un enfoque centrado en déficits, un rendimiento bajo puede interpretarse como la pérdida o deterioro de una función. El modelo sistémico propone una lectura diferente: el síntoma puede reflejar una restricción de las formas disponibles para alcanzar un resultado.


La persona quizá conserve la orientación hacia la tarea, pero necesite más tiempo, apoyo externo, esfuerzo consciente o estrategias alternativas. El problema principal no sería siempre la desaparición de la función, sino la reducción de las trayectorias funcionalmente equivalentes mediante las que podía ejecutarse.


Síntomas primarios y efectos sistémicos


El modelo distingue conceptualmente entre la alteración inicial de un modo de ejecución y sus consecuencias sobre el conjunto del sistema. Una dificultad primaria puede generar compensaciones, mayor coste cognitivo, dependencia del contexto o interferencias en otras actividades.


Por ejemplo, una alteración atencional puede repercutir en el aprendizaje, la memoria cotidiana o la organización de actividades complejas. Estas manifestaciones no tienen por qué representar déficits independientes, sino efectos derivados de la reorganización global del sistema.


Esta interpretación puede resultar especialmente útil en cuadros complejos, en los que coexisten síntomas cognitivos, emocionales, conductuales y funcionales difíciles de explicar mediante un único mecanismo localizado.


Implicaciones para la evaluación neuropsicológica


La evaluación neuropsicológica convencional sigue siendo imprescindible, pero el enfoque sistémico sugiere complementar las puntuaciones con un análisis cualitativo y contextual del rendimiento.


No basta con determinar si una respuesta es correcta o incorrecta. También interesa conocer qué estrategia utilizó la persona, cuánto esfuerzo necesitó, qué errores aparecieron, qué ayudas mejoraron la ejecución y en qué condiciones la función se mantiene o fracasa.


Mayor atención a la validez ecológica


Las pruebas administradas en consulta permiten controlar variables y comparar el rendimiento con datos normativos. Sin embargo, pueden no reproducir la complejidad de las actividades cotidianas.


La neuropsicología sistémica encaja con el creciente interés por las evaluaciones ecológicas, las tareas naturalistas y las tecnologías digitales capaces de estudiar el funcionamiento a lo largo del tiempo. Estas herramientas pueden aportar información sobre variabilidad, fatiga, estrategias compensatorias y dependencia contextual que una medición puntual podría pasar por alto.


La inteligencia artificial también podría contribuir a integrar datos procedentes de pruebas, registros digitales y observaciones clínicas. No obstante, estos modelos necesitarían una validación rigurosa y no deberían sustituir la interpretación profesional ni el análisis individual del contexto.


Relevancia para la rehabilitación neuropsicológica


La principal implicación para la rehabilitación consiste en desplazar parte del foco desde la restauración de una capacidad aislada hacia la reorganización funcional.


El objetivo no sería reproducir necesariamente la configuración previa a una lesión, algo que en muchos casos no es posible, sino identificar otras trayectorias capaces de sostener un resultado clínicamente significativo. Esto puede incluir el aprovechamiento de habilidades preservadas, la modificación de la tarea, el empleo de apoyos externos o la adaptación del entorno.


El lenguaje y otros instrumentos culturales desempeñan un papel relevante en esta propuesta. Las instrucciones verbales, las autoverbalizaciones, las agendas o las señales ambientales pueden actuar como recursos para anticipar, regular y reorganizar la conducta.


El modelo favorece así una rehabilitación individualizada, basada no solo en el déficit observado, sino también en las capacidades conservadas, el contexto cotidiano y los objetivos funcionales de cada persona.


Un marco prometedor que necesita validación


Los Sistemas Funcionales Topológicos constituyen una propuesta teórica y matemática reciente. Su interés reside en ofrecer un lenguaje formal para describir la estabilidad de una función en presencia de múltiples formas de ejecución.


Sin embargo, todavía no representan un protocolo clínico validado ni sustituyen los modelos diagnósticos, las pruebas estandarizadas o los programas de rehabilitación con evidencia consolidada. Será necesario operacionalizar sus conceptos, diseñar indicadores medibles y comprobar si mejoran la predicción de resultados clínicos.


También deberá estudiarse si este marco aporta ventajas respecto a otros enfoques de redes, modelos dinámicos o teorías de la compensación ya existentes. Su valor dependerá de que produzca hipótesis contrastables y herramientas aplicables a la práctica.


Conclusiones prácticas


La neuropsicología sistémica propone entender las funciones cognitivas como organizaciones dinámicas, distribuidas y orientadas hacia resultados adaptativos. Desde esta perspectiva, la variabilidad puede expresar flexibilidad funcional y no únicamente deterioro.


Para la evaluación clínica, este marco refuerza la importancia de analizar las estrategias, el coste cognitivo, las ayudas eficaces y la influencia del contexto, además de las puntuaciones obtenidas en pruebas estandarizadas.


En rehabilitación, invita a identificar vías alternativas para conservar actividades significativas, aprovechando recursos personales, apoyos externos y modificaciones ambientales. Se trata, no obstante, de una propuesta conceptual emergente cuya utilidad clínica deberá demostrarse mediante investigación empírica y estudios de validación.


 


Resumen y adaptación editorial: Virginia Candelas García (Cibermedicina / Psiquiatria.com)


Fuente original: Advances in clinical neuropsychology and interplay with mental health in several health conditions - Front. Psychiatry, 10 April 2026Sec. NeurostimulationVolume 17 - 2026


Texto completo disponible en: https://www.frontiersin.org/journals/psychiatry/articles/10.3389/fpsyt.2026.1839115/full


Este contenido es un resumen adaptado. La autoría científica corresponde a los autores originales.
Artículo distribuido bajo licencia Creative Commons según la fuente original.

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