La microglía, células inmunes en el cerebro, está considerada una parte importante del sistema nervioso. En un cerebro sano, ayuda a mantener un entorno estable. Hay suficiente evidencia de su papel fundamental en la patogénesis y la progresión de la enfermedad de Alzheimer. Además, se sospecha que está sexualmente diferenciada tan...
La microglía, células inmunes en el cerebro, está considerada una parte importante del sistema nervioso. En un cerebro sano, ayuda a mantener un entorno estable. Hay suficiente evidencia de su papel fundamental en la patogénesis y la progresión de la enfermedad de Alzheimer. Además, se sospecha que está sexualmente diferenciada tanto en la salud como en la enfermedad.
Ahora, los investigadores buscan comprender si las diferencias entre la microglía masculina y femenina podrían proporcionar una vía para alterar la evolución de la enfermedad. En esta línea, un estudio del Instituto de Neurociencia de la Universidad de Rochester en Nueva York (EEUU) ha constatado que la microglia se comporta de manera diferente en el cerebro con Alzheimer en función del género.
Tal como se describe en el 'Journal of Neuroinflammation', cuando la microglia responde a las placas de amiloide-β (los grupos pegajosos de proteína que se acumulan en el cerebro en la enfermedad de Alzheimer), la microglia femenina, en este caso en ratones, expresa más genes relacionados con el interferón, que es conocido por su papel en la lucha contra las infecciones virales; sin embargo, se sabe poco sobre el papel de los interferones en la enfermedad de Alzheimer.
Los investigadores creen que a medida que la microglía consume las placas de amiloide-β, pueden quedar expuestas al ADN o al ARN, confundirlos con un virus y esto puede hacer que las células liberen interferón, aunque la causa exacta y la función del interferón en el Alzheimer aún no están claras.
Esta investigación también descubrió que la microglía femenina deja placas más grandes e irregulares, que dañan más conexiones neuronales que las del cerebro masculino.
"Sorprende observar que la microglía femenina tenía una respuesta tan fuerte al interferón y que estas microglías sensibles al interferón captaban más amiloide-β", según Lia Calcines-Rodríguez, primera autora del estudio.
Los investigadores no observaron diferencias en la patología de amiloide-β ni en la expresión génica de la microglía en mujeres en diferentes etapas hormonales de su ciclo, lo que sugiere que la fluctuación hormonal podría no explicar estas diferencias.
En definitiva, consideran la señalización del interferón en la microglía como un posible tratamiento personalizado y específico para cada sexo a la hora de combatir el Alzheimer.