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Conflictos familiares y calidad de vida en edad avanzada: un estudio de caso en una comunidad del sur del estado de Nuevo León (México).

  • Autor/autores: José Azoh Barry.

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Artículo | Fecha de publicación: 31/07/2002
Artículo revisado por nuestra redacción

La calidad de vida, valorada a través del bienestar físico, material, social y cognoscitivo, es un concepto cuya importancia ha aumentado en las investigaciones sociales y de la salud de las últimas décadas. Ante el envejecimiento de la población, la Organización Mundial de la Salud (OMS) enfatizó que una longevidad sin calidad de vida es un premio vacío (1). Lograr una buena calidad de ...

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La calidad de vida, valorada a través del bienestar físico, material, social y cognoscitivo, es un concepto cuya importancia ha aumentado en las investigaciones sociales y de la salud de las últimas décadas. Ante el envejecimiento de la población, la Organización Mundial de la Salud (OMS) enfatizó que una longevidad sin calidad de vida es un premio vacío (1). Lograr una buena calidad de vida, considerando tanto sus dimensiones tanto objetivas como las subjetivas, favorece el estado de completo bienestar a que alude la definición actualizada de la salud por la OMS (desde 1948).



Sin embargo, tal situación ideal está obstaculizada por circunstancias de naturaleza diversa, entre estas las de orden social, abarcando condiciones materiales de existencia y apoyo familiar. La estructura social es un aspecto clave en las interacciones del espacio familiar, que es, como lo señala por Bronislaw Malinowski, el lugar donde inicia la caridad y la agresión (2).



Científicos sociales contemporáneos han demostrado que, contrario a la imagen prevaleciente, las relaciones familiares son el campo de cultivo del amor y la de hostilidad, de la devoción desinteresada y de la violencia destructiva. Establecen no sólo la non violencia en la familia como un mito, sino también la tendencia en los conflictos familiares a derivar de las estructuras sociales y normas culturales (3,4).

Las teorías del conflicto sostienen en general que la familia es un grupo que no se caracteriza absolutamente por el consensus y en lo cual coexisten coerción y armonía, la última no siendo necesaria para la continuidad del orden en la familia (5, 6, 7).



El conflicto en si mismo es normal e inevitable en cualquiera relación social y la puede fortalecer. A un nivel macrosocial, se considera que las confrontaciones intra e inter sociedades son una condición necesaria para el crecimiento y el cambio social (8,9,10).

El conflicto es una fuerza social integrativa apta a unificar y/o dividir a través de relaciones de alianzas e hostilidades. Se da por la competencia debido a que se perciben los recursos como insuficientes. Una de las suposiciones básicas sobre las sociedades humanas es que estas funcionan bajo condiciones de escasez constante por la mayoría de los recursos necesarios al sostenimiento de sus miembros (11, 12).



Otra suposición básica es que las desigualdades (sociales) y la perpetua escasez de recursos producen una competencia endémica por el poder y el material en todos los sistemas sociales. La teoría marxista del conflicto enfatiza en el proceso dialéctico del pensamiento y las acciones humanas para subrayar que el conflicto es una condición estructural de la sociedad (13,14, 15).



Un punto de convergencia entre las teorías del conflicto --de corte marxista, evolucionista, funcionalista, etc. -- es sobre la naturaleza humana: los seres humanos son esencialmente auto centrados e inclinados a perseguir sus propios intereses al detrimento de los demás (16, 17). Entonces ocurre una adquisición desbalanceada del poder y de otros recursos, la cual genera situaciones de asimetría y condiciones de desigualdades afectando más a ciertos grupos que a otros.



Las personas de edad avanzada forman parte de los grupos que se encuentran en situación de vulnerabilidad, enfrentándose más en más a un otro estatuto social en sociedades con cambios sociales rápidos, a una dependencia económica, de movilidad, etc. Al igual que muchos países, el envejecimiento de la población es una realidad en México donde la transición demográfica coexiste con una transición epidemiológica (18).



En México, ya sea en medio urbano o rural, las personas de edad avanzada permanecen más en su entorno familiar que en otra institución. La atención familiar es central para la satisfacción de sus necesidades, las cuales abarcan un primer nivel, el de la deficiencia (necesidades fisiológicas, seguridad, amor y estima), y un segundo, el del crecimiento (auto realización) según una teoría de la jerarquía de las necesidades humanas (19).

La necesidad de seguridad no puede ser adecuadamente satisfecha en situación de vida familiar disfuncional. En los estudios de la familia, se subraya que la armonía familiar es problemática. Un especialista presenta la familia como un sistema en conflicto, es decir que el conflicto familiar es algo típico (20).



Considerando los rasgos de la vida familiar, las preocupaciones por la calidad de vida que puede ser mejorada mediante la observación cuidadosa de los principios de independencia, cuidado, participación, autorealización y dignidad definidos por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para las personas de edad avanzada (21), representan un desafío que las investigaciones de corte social no deberían eludir.



En este marco, se aborda el tema del conflicto familiar mediante la ilustración de sus repercusiones y con el uso de acercamientos metodológicos no cuantitativos desde una perspectiva complementaria a un mejor entendimiento de este fenómeno social. En México, los estudios del área social y de la salud se preocupan por la calidad de vida enfocándose a las enfermedades crónico-degenerativas, sin embargo raramente lo relacionan a la violencia o maltrato que se origina del conflicto familiar y de su manejo.

OBJETIVOS

Valorar el impacto de las relaciones familiares conflictivas sobre la calidad de vida de personas en edad avanzada.



Ilustrarlo a través de un caso real y actual en medio rural.

METODOLOGÍA

Esencialmente cualitativo y aplicado en marzo del 2001, el procedimiento consistió en la generación <I>in situ</I> de datos primarios mediante el uso de informantes claves perteneciendo a la misma comunidad. A través de un muestreo a propósito de tres residentes incluyendo el sobreviviente del caso que se reporta, se desarrollaron entrevistas en forma de conversaciones informales poniendo el énfasis en acontecimientos detallados y la búsqueda de explicaciones y soluciones desde las perspectivas de la persona que vive en el caso que se indaga.



La observación directa es una técnica adicional que se complementó con la toma de fotos. Se utilizó una grabadora como soporte técnico y el acopio de evidencias se hizo con el consentimiento informado de los participantes y sin remuneración.



A partir del verbatim de los participantes, de las observaciones directas a domicilio y en la comunidad, se valora la calidad de vida basándose en el marco conceptual <I>"Quality of life model"</I> (22) articulado alrededor de tres áreas de vida --ser, pertenecer y devenir-- subdividas en tres sub áreas. No se usó un índice de calidad de vida.

RESULTADOS

<B>Una existencia difícil: </B>



Pepe (Pseudónimo), con 82 años de edad, sin hijo(a)s y soltero desde hace siete años, ha vivido siempre en la comunidad X al sur del estado. Tiene un hermano menor quien vive a algunas cuadras con su familia. El hijo de su hermana, ya fallecida, vive a un lado de él con su numerosa familia. Pepe se consiguió la ocupación de vigilante de una vivienda que pertenece a una señora originaria de la misma comunidad X y que radica en "el otro lado" (en los Estados Unidos). La oferta de trabajo fue hecha a Pepe por la madre de la dueña y consistía en vivir en la propiedad vigilada, ocupando un cuarto techado y en buen estado.



Desde hace un año, debido a comentarios que llegaron a la dueña y/o por recomendaciones que le hicieron algunas personas de la misma comunidad, ésta puso un candado en la puerta del cuarto ocupado por Pepe, impidiéndole el acceso. Pepe "optó por no salirse" se cambió a otro cuarto sin techo que llaman "Tapia" o "chiquero". Cuando llueve, la tapia que le sirve de cocina, baño y dormitorio se inunda, "se enlaguna". Frente a esta incomodidad, Pepe se cambio para un otro lugar: la fosa séptica, lo que implica aguantar a diario las moscas y olores desagradables (ver fotos #1 y 2). Hace un año que pasa esto y toda la comunidad está enterada.



Foto 1
Foto 2

<B>El sostenimiento de Pepe</B>



Pepe se sostiene gracias a tres fuentes de ingresos: (1) los beneficios del programa de combate a la pobreza, Progresa, del que recibe una beca bimensual de 270.00$ (00/MN); (2) subir a la sierra para tallar lechuguilla "agave lecheguilla" (ver foto #3) un agave cuya fibra vende a la CONASUPO a 14.00$ el kilo; (3) cuando su estado de salud no le permite subir a la sierra, consigue un préstamo de dinero con conocidos contra la entrega de sus herramientas de trabajo como garantía (ver foto #4). Este dinero lo destina a la compra "del mandado" porque en la zona los alimentos se importan y son caros.



Foto 3
Foto 4

Debido a problemas de la vista, a dolores que padece a la pierna y cadera (probablemente debido a una caída que le ocurrió) y la enorme energía que requiere el tallado de lechuguilla, su rendimiento ha bajado. Una jornada de trabajo empieza a las cinco de la mañana en que sale de su domicilio para recorrer la sierra y tallar la fibra, hasta que llega la tarde; con su esfuerzo, obtiene de kilo y medio a dos kilos de fibra.



Como todos en el pueblo, Pepe recibe por parte del DIF estatal una despensa alimenticia (ver foto # 5) conformada por productos básicos (arroz, frijoles, harina, etc.). Pepe no asiste visitas médicas, ni al dentista por no tener "con que pagar". Usa agua del aljibe para sus necesidades, como cualquier residente de la comunidad. Sin embargo, cuando ocurren sequías, frecuentes en esta zona, no alcanza comprar el agua del garrafón y usa residuos que no son saludables.



Foto 5

El ingreso insuficiente no le permite pagar una renta, menos aún comprarse un terreno para fincar. Alguna vez tuvo un terrenito que vendió por satisfacer otras necesidades (subsistencia y salud).



<B>Los servicios: la única salida? </B>



Al tratar de indagar por que Pepe escogió el séptico como dormitorio, ¿fue por ser el único lugar vacante de la vivienda y la única salida a su situación? El problema persiste pese a ser conocido por todos y al respecto, uno de mis informantes mencionó la crueldad de la gente: "....la realidad es que la gente aquí no se fijen en ellos, si los ven tirados ni cuenta, nunca nunca se ponen a decir que el día de mañana van a llegar en este estado...". ¿Cómo explicar que ningún familiar le ofreció alojamiento? o ¿Por qué no se juntaron para encontrar una solución a su situación crítica?



Más allá de la decisión de la dueña de la propiedad que vigila Pepe, el caso se arraiga en un conflicto familiar que inició desde hace décadas con su hermano menor, mismo que se quedó sin resolver, involucrando a las familias que se van formando al salir de la familia de origen. El punto de desacuerdo fue patrimonial, un terreno que pertenecía al padre de ellos y fue complicándose al punto que dejaron de hablarse, lo cual conlleva una fuerte carga emocional.



Generaciones de hijos, sobrinos, nietos, nueras, etc. están involucradas en el conflicto. Según Pepe, nada más un sobrino le saluda y a veces le invita a su casa. La última vez que su hermano y él se vieron hace 18 años. ¿Quién de los hermanos tiene la razón? ¿Por qué no se pone un fin a este conflicto antes de que se mueran? No hay respuesta.



Actualmente, las diferentes condiciones de vida de los dos hermanos son enormes: uno puede contar y gozar de apoyo familiar que impacta benéficamente en su calidad de vida, mientras el otro tiene una experiencia que no honora ni a un ser humano ni a la comunidad en la que vive.

DISCUSIÓN

En el análisis de su situación, Pepe menciona más la falta de propiedad que el conflicto familiar que padece:



"Yo digo de mi parte que...yo como lo digo, uno asi pues vive uno fuera de la crisma como los animalitos, porque... pues yo digo que... que no es igual a una cosa así una... yo no puedo fincar aquí hacer un cuarto algo así, por motivo que no es mío que todavía que si... si pudiera yo si fuera mío ya hubiera yo compuesto todo, aunque malo lo hubiera hecho, pero como no es mío, es que no puedo fincar. Y luego a parte de esto como queda para dormir, pues necesitaría yo como lo digo yo hacer un cuarto y... y poner una camita allí. Pero como no es mío es que yo si hace noche me acuesto tiendo un guanchillo allí... pongo mis costalitos abajo en el suelo..."



Como solución a su problema, considera el ahorro y trabajar, lo que es noble. Sin embargo, ¿qué tanto puede ahorrar una persona ya desgastada física y emocionalmente con el ingreso que genera la talla de la fibra y el monto bimensual de Progresa? ¿Cómo ahorrar cuando uno está atrapado en un ciclo de préstamos?

Del caso de Pepe destaca la pobreza, una condición que afecta a muchos residentes de la comunidad X incluyendo a las personas de edad avanzada. Su elegibilidad al Progresa, cuya evaluación preliminar, lo saca temporalmente de la pobreza absoluta, sin evitarle experimentar momentos de desesperación económica o vivir en condiciones incómodas y antihigiénicas.



La pobreza y el conflicto familiar, son tan pesados, que no permiten a Pepe mejorar sus condiciones de vida, tanto física como mental y socialmente. En la ausencia de soporte social por parte de la familia y de la comunidad, ¿cómo esperar que los principios del cuidado y sobre todo la dignidad formen parte de su realidad cotidiana?



Además de la insatisfacción que se refleja en la calidad de vida, debe tomarse en cuenta el entorno donde vive una persona. El examen de las condiciones existenciales de Pepe con base en criterios de apreciación de un ambiente con calidad, indica que su entorno de vida carece de calidad por: (1) no satisfacer sus necesidades básicas (p. ej. techo, seguridad); (2) no proveer oportunidades para el desarrollo de su potencial individual; (3) no ofrecer posibilidades de control u opciones de cambio (23).



Al igual que otros residentes de su edad, Pepe se enfrenta a la pobreza de ingreso. El carácter único de su caso es que no tiene vivienda, ni familia propia o relaciones en la comunidad para apoyarse, al grado que tiene que refugiarse en una fosa séptica. Tampoco puede contar con el apoyo de su familia de origen.

La indiferencia, la negativa de sus familiares que tienen recursos, se relaciona al conflicto antiguo con el hermano, lo que repercute en su calidad de vida, en edad avanzada, es decir, en la posibilidad de gozar de su longevidad; parte de las oportunidades y limitaciones que cada persona tiene en su vida y que reflejan la interacción de factores personales y ambientales según expertos (24).



Según la propia perspectiva de Pepe, su problema se limita a la necesidad de un cuarto y aunque no lo ve, dormir en el séptico no es la única salida a su situación. Según un informador clave, se requieren aproximadamente $7,000.00 (siete mil pesos) para la compra de un terreno donde construirá "un cuartito y tendrá un lugar digno". Se contempla al Gobierno como fuente posible de este fondo, porque la sugerencia de un miembro de la comunidad, de cooperar con cinco pesos mensuales para ayudar a los desamparados de edad avanzada no gusta a nadie.



Asumiendo la suposición básica de la familia como sistema en conflicto (25), uno está llevado a considerar que es la forma en que se maneja el conflicto que puede hacer una diferencia. No obstante, resolver el conflicto familiar no forma parte de las propuestas de los miembros de la comunidad. Tampoco las disposiciones del marco legal que existe en México respeto de las responsabilidades familiares hacia las personas de edad avanzada (según el código penal). Aunado, no se puede contar con la solidaridad comunitaria en este lugar.



Aunque el conflicto sea normal y pueda conllevar beneficios, un aspecto negativo innegable es su potencial a arruinar el tejido familiar. Tiene la ventaja de ser transformado cuando se explota la oportunidad de restaurar las relaciones tensas a través de la mediación por un tercer partido neutral. Esto tiene por requisito aceptar la comunicación, lo que cada parte rechaza.

Tener casa propia pondría fin a la situación desesperada de Pepe sin que esto resuelva completamente las necesidades económicas y de salud que lo llevaron a vivir arrimado. Tampoco garantiza que no se enfrentará a una forma de maltrato familiar que llama poco la atención aunque dañina: el aislamiento.



A través de este caso, se pueden notar las limitaciones del programa Progresa de impactar en la calidad de vida de los beneficiarios. Si el apoyo de dos instituciones claves tales como la familia y el gobierno fallan en garantizar un bienestar mínimo a las personas de edad avanzada, no solo el premio de la longevidad se quedaría vacío, también resultaría costoso en varios aspectos.

AGRADECIMIENTOS

Llevar a cabo labores de investigación requiere la contribución de numerosas personas e instituciones que agradezco sin nombrar exhaustivamente.



Soy muy agradecida al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) por apoyarme con financiamientos y a las autoridades competentes de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) por haberme permitido continuar con la realización de mis trabajos de investigación, unas de las condiciones sine qua non para presentar algunos resultados. El Departamento de servicio social de la UANL en conjunto con el DIF N.L. a través de su programa de brigadas me facilitó el trabajo de campo en los municipios del Sur.



Expreso mi gratitud al Dr. Disraeli Fernández Mojica quien se encargó de la revisión de mis trabajos. Sin vida no hay logros. Eternal gracias.

REFERENCIAS

(1) World Health Organization. The World Health Report, WHO: Geneva, 1997.

(2) Malinowski, B. The group and the individual in functional analysis. Am J sociol 1939: 938-964.

(3) Coser L. Foreword, In Culture, Social Organization, and Irony in the Study of Family Violence. In: Strauss y Hotaling comp. The Social Causes of Husband-Wife Violence. Minneapolis: University of Minnesota Press, 1980: 3-22.

(4) Hotaling G, Straus M. Culture, Social Organization, and Irony in the Study of Family Violence. In: Strauss y Hotaling , comp. The Social Causes of Husband-Wife Violence. Minneapolis: University of Minnesota Press, 1980: 3-22.

(5) Thorman G. Family violence. Springfield, Ill: Charles C. Thomas, 1980.

(6) Witt D. A conflict theory of family violence. J fam viol 1989; 2(4): 291-302.

(7) Winch R.F. theorizing about the family. J comp fam stud 1972; (3): 5-16.130.

(8) Burghard J.E., Simmel G. Conflict and the web of group affiliation. Glencoe, Ill: Free press, 1956.

(9) Coser L. The functions of social conflict. Glencoe, Ill: Free press, 1956.

(10) Farrington K, Chertok E. Social conflict theories of the family. In : Boss P.G., Doherty W. J., LaRossa R., Schumm, W.R., Steinmetz, S.K, comp. Sourcebook of family theories and methods: A conceptual approach. New York: Plenum, 1993: 357-381.

(11) Homans G. social behavior: Its elementary forms. New York: Harcourt Brace Janovich, 1974.

(12) Sabatelly R, Shehan C.L. Exchange and resource theories. In: Boss P.G., Doherty W. J., LaRossa R., Schumm, W.R., Steinmetz, S.K, comp. Sourcebook of family theories and methods: A conceptual approach. New York: Plenum, 1993: 385-411.

(13) Merton R. K. Social theory and social structure. New York: Free press, 1957.

(14) Parsons T. The social system. New York: Free press, 1951.

(15) Marx, K. Manifesto of the communist party. In: Padover , comp. On revolution. New York: Mc Graw-Hill Book Company, 1971: 79-107.

(16) Cooley C.H. human nature and the social order. New York: Schocken, 1964.

(17) Dahrendorf R. Class and class conflict in idustrial society. Standford, Ca: Standford University Press, 1959.

(18) Consejo Nacional de Población. Envejecimiento demográfico de México: Retos y perspectivas. Mexico, D.F.: CONAPO, 1999.

(19) Maslow , A. Motivation and Personality. New York: Harper & Row, 1987.

(20) Sprey J. The family as a system in conflict. J marriage and the family 1969; 31: 699-706.

(21) United Nations (1991). Implementation of the international plan of action on ageing and related activities, New York: UN 1991.

(22) Center for Health Promotion. Quality of life model, Quality of life research Unit, University of Toronto, 2000.

(23) Center for Health Promotion. Quality of life model, Quality of life research Unit, University of Toronto, 2000.

(24) Center for Health Promotion. Quality of life model, Quality of life research Unit, University of Toronto, 2000.

(25) Sprey J. The family as a system in conflict. J marriage and the family 1969; 31: 699-706.

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