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Experiencias infantiles positivas y adversas: su influencia combinada en la autoestima de estudiantes universitarios



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Artículo | Fecha de publicación: 15/06/2026
Artículo revisado por nuestra redacción

Introducción La autoestima constituye uno de los pilares fundamentales del bienestar psicológico. Una percepción positiva de uno mismo se asocia con mejor salud mental, mayor capacidad de afrontamiento, mejores relaciones interpersonales y un menor riesgo de desarrollar trastornos emocionales. Por el contrario, una baja autoestima se ha relacionado con síntomas depresi...

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Introducción


La autoestima constituye uno de los pilares fundamentales del bienestar psicológico. Una percepción positiva de uno mismo se asocia con mejor salud mental, mayor capacidad de afrontamiento, mejores relaciones interpersonales y un menor riesgo de desarrollar trastornos emocionales. Por el contrario, una baja autoestima se ha relacionado con síntomas depresivos, ansiedad, dificultades académicas y vulnerabilidad frente al estrés.


Diversas investigaciones han demostrado que las experiencias vividas durante la infancia desempeñan un papel decisivo en la construcción de la autoestima. Tradicionalmente, la literatura científica se ha centrado en el impacto de las experiencias infantiles adversas (Adverse Childhood Experiences, ACEs), como el abuso, la negligencia o la exposición a conflictos familiares. Sin embargo, en los últimos años ha emergido una perspectiva complementaria que destaca la importancia de las experiencias infantiles positivas o benévolas como factores protectores del desarrollo psicológico.


Un estudio realizado con estudiantes universitarios vietnamitas aporta nueva evidencia sobre esta cuestión al analizar simultáneamente los efectos de las experiencias infantiles adversas y positivas sobre la autoestima, así como la posible capacidad de estas últimas para amortiguar las consecuencias negativas de la adversidad temprana.


La infancia como determinante de la autoestima


El impacto de las experiencias adversas


Las experiencias infantiles adversas incluyen una amplia variedad de situaciones potencialmente estresantes o traumáticas que ocurren durante el desarrollo temprano. Entre ellas se encuentran:


- Maltrato físico o emocional.
- Negligencia.
- Violencia doméstica.
- Consumo de sustancias en el entorno familiar.
- Problemas graves de salud mental en los cuidadores.
- Separaciones familiares o pérdidas significativas.


La exposición a estos acontecimientos puede afectar los procesos de construcción de la identidad, la regulación emocional y la percepción de valía personal, incrementando el riesgo de baja autoestima en etapas posteriores de la vida.


El papel de las experiencias positivas


Paralelamente, las experiencias infantiles positivas han comenzado a recibir una atención creciente en la investigación psicológica.


Estas experiencias incluyen:


- Relaciones afectivas seguras con figuras de cuidado.
- Sentimiento de pertenencia familiar.
- Apoyo emocional consistente.
- Oportunidades de participación social.
- Reconocimiento y valoración personal.
- Entornos escolares protectores.


La evidencia sugiere que estos factores favorecen el desarrollo de recursos psicológicos que pueden fortalecer la autoestima y promover una adaptación más saludable a los desafíos vitales.


Objetivos del estudio


El estudio tuvo dos objetivos principales:


1. Analizar los efectos directos de las experiencias infantiles adversas y de las experiencias infantiles positivas sobre la autoestima.
2. Determinar si las experiencias positivas pueden reducir o amortiguar el impacto negativo de la adversidad infantil sobre la autoestima en la etapa universitaria.


Esta aproximación resulta especialmente relevante porque permite comprender no solo los factores de riesgo, sino también los mecanismos de protección que favorecen el bienestar psicológico.


Metodología


Participantes


La investigación incluyó una muestra de 614 estudiantes universitarios vietnamitas.


Las características principales de la muestra fueron:


- Edad media: 20,37 años.
- Desviación estándar: 1,38 años.
- Rango de edad: entre 19 y 28 años.


Instrumentos de evaluación


Los participantes completaron cuestionarios de autoinforme destinados a evaluar:


Experiencias infantiles adversas.
Experiencias infantiles positivas o benévolas.
Nivel de autoestima.


Análisis estadísticos


Los investigadores utilizaron:


- Análisis de regresión jerárquica.
- Modelos de moderación.


Estas técnicas permitieron examinar tanto los efectos independientes de cada tipo de experiencia como su interacción sobre la autoestima.


Resultados


Alta prevalencia de experiencias adversas


Uno de los hallazgos más relevantes fue la elevada frecuencia de experiencias infantiles adversas.


El 79,3 % de los participantes informó haber estado expuesto al menos a una experiencia adversa durante la infancia.


Esta cifra confirma que la adversidad temprana constituye una realidad frecuente incluso entre jóvenes que han accedido a estudios universitarios.


Presencia significativa de experiencias positivas


Al mismo tiempo, el 62,2 % de los estudiantes informó haber experimentado altos niveles de experiencias infantiles positivas.


Este resultado pone de manifiesto que la adversidad y las experiencias protectoras no son necesariamente excluyentes y pueden coexistir en la trayectoria vital de una misma persona.


Influencias opuestas sobre la autoestima


Los análisis revelaron que ambos tipos de experiencias predecían la autoestima de manera independiente, pero en direcciones opuestas.


Efectos de la adversidad


Una mayor exposición a experiencias infantiles adversas se asoció con niveles más bajos de autoestima.


Este hallazgo coincide con numerosos estudios previos que han documentado el impacto duradero de la adversidad sobre la percepción de uno mismo y el bienestar emocional.


Efectos de las experiencias positivas


Por el contrario, las experiencias infantiles positivas mostraron una asociación significativa con niveles más elevados de autoestima.


Los estudiantes que habían crecido en entornos caracterizados por apoyo emocional, seguridad y vínculos positivos tendían a presentar una valoración más favorable de sí mismos.


El efecto protector de las experiencias positivas


Un papel amortiguador frente a la adversidad


El hallazgo más novedoso del estudio fue la identificación de un efecto moderador de las experiencias infantiles positivas.


Los resultados indicaron que estas experiencias no solo ejercían una influencia directa sobre la autoestima, sino que también reducían parcialmente el impacto negativo de las experiencias adversas.


En otras palabras, los participantes que habían experimentado situaciones difíciles durante la infancia mostraban mejores niveles de autoestima cuando también habían contado con experiencias positivas significativas.


Más allá de la ausencia de riesgo


Este resultado refuerza una idea cada vez más presente en la investigación contemporánea: la promoción del bienestar no depende únicamente de evitar factores de riesgo.


Las experiencias positivas constituyen recursos con valor propio, capaces de favorecer trayectorias de desarrollo saludables incluso en contextos marcados por la adversidad.


Implicaciones para la salud mental universitaria


Una perspectiva basada en fortalezas


Tradicionalmente, los programas de prevención en salud mental han puesto el foco en la reducción de riesgos y problemas.


Sin embargo, los resultados de este estudio sugieren que las intervenciones también deberían incorporar estrategias destinadas a fortalecer factores protectores y experiencias positivas.


Esta aproximación resulta especialmente relevante en población universitaria, donde la autoestima desempeña un papel importante en el rendimiento académico, la adaptación social y la salud emocional.


Promoción de entornos protectores


Las instituciones educativas pueden contribuir al desarrollo de recursos psicológicos mediante iniciativas que fomenten:


- Redes de apoyo social.
- Sentimiento de pertenencia.
- Relaciones significativas.
- Participación comunitaria.
- Reconocimiento de fortalezas personales.


Estas experiencias pueden actuar como elementos protectores frente a vulnerabilidades acumuladas desde etapas previas del desarrollo.


Implicaciones para la investigación


Los hallazgos respaldan la necesidad de adoptar modelos más equilibrados en el estudio del desarrollo psicológico.


Analizar simultáneamente factores de riesgo y factores protectores permite comprender mejor la complejidad de las trayectorias vitales y evitar interpretaciones exclusivamente centradas en la adversidad.


Asimismo, futuras investigaciones podrían explorar cómo diferentes tipos de experiencias positivas contribuyen a la resiliencia psicológica en distintos contextos culturales.


Conclusiones


Este estudio demuestra que las experiencias infantiles adversas y positivas ejercen efectos independientes y opuestos sobre la autoestima en estudiantes universitarios. Mientras que la adversidad se asocia con una menor valoración personal, las experiencias positivas favorecen niveles más elevados de autoestima.


Además, las experiencias infantiles positivas parecen desempeñar una función protectora capaz de amortiguar parcialmente el impacto negativo de la adversidad temprana. Estos resultados subrayan la importancia de complementar las estrategias de prevención del riesgo con intervenciones orientadas a promover experiencias positivas durante el desarrollo, fortaleciendo así los recursos psicológicos que sustentan el bienestar emocional a largo plazo.


 


Resumen y adaptación editorial: Virginia Candelas García (Cibermedicina / Psiquiatria.com) 


Fuente original: The influences of childhood experiences on undergraduates’ self-esteem: the vital role of benevolent childhood experiences - Psychology, Society and Education  Vol. 18 No. 2 (2026) 


Texto completo disponible en: https://journals.uco.es/psye/article/view/18517


Este contenido es un resumen adaptado. La autoría científica corresponde a los autores originales.
Artículo distribuido bajo licencia Creative Commons según la fuente original. 

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