Músicos por la Salud mejora la salud mental de 500.000 personas a través de sus microconciertos en hospitales y centros sanitarios de toda España como, por ejemplo, en la Unidad de psiquiatría del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.
"Ha habido pacientes que se han recuperado antes y su ingreso ha sido diferente gracias a la participación de la mú...
Músicos por la Salud mejora la salud mental de 500.000 personas a través de sus microconciertos en hospitales y centros sanitarios de toda España como, por ejemplo, en la Unidad de psiquiatría del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.
"Ha habido pacientes que se han recuperado antes y su ingreso ha sido diferente gracias a la participación de la música y actuaciones como la de Katia. Para las personas que permanecían aisladas en su habitación, identificadas como personas conflictivas, la música ha conseguido mejorar su conducta y sentirse reconocidos, identificados y parte del grupo", ha dicho el enfermero de la Unidad de Psiquiatría del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, Juan Francisco Blázquez.
En este sentido, los microconciertos de Músicos por la Salud consiguen involucrar a los pacientes a tal punto que terminan bailando, haciendo la conga, dando palmas o tocando un instrumento. Según datos oficiales de la Organización Mundial de la Salud, 450 millones de personas en todo el mundo se ven afectadas por un problema de salud mental que dificulta gravemente su vida. Sin embargo, entre el 35 por ciento y el 50 por ciento no reciben ningún tratamiento o no es el adecuado.
"Paradójicamente, el país vecino si ha incorporado la música a su sistema sanitario, a raíz del informe 'Arts&Health Evidence Network' de la Organización Mundial de la Salud que reconoce los beneficios de las artes en la salud física y mental", ha detallado el presidente de Músicos por la Salud, Guillermo Giner.
Este informe evidencia la contribución de las artes a la promoción de la salud y la prevención de condiciones de salud mental y física, así como, el tratamiento de condiciones agudas y crónicas que surjan a lo largo del curso de la vida.
Además, prosigue, el trabajo también concluye que las artes pueden ayudar a brindar servicios de atención integral centrada en las personas, abordando desafíos complejos para los cuales no existen soluciones sanitarias actuales y ayudar a los países a alcanzar las metas integradas en la Agenda 2030.