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Nuevas pistas sobre cómo funciona el cerebro en el trastorno del espectro autista



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Artículo | Fecha de publicación: 31/08/2026
Artículo revisado por nuestra redacción

El trastorno del espectro autista (TEA) se caracteriza por diferencias en la organización y el funcionamiento de las redes cerebrales, aunque todavía se desconoce cómo estos cambios se relacionan con la gravedad de los síntomas y con los mecanismos biológicos subyacentes. Un nuevo estudio aporta evidencia de que determinadas alteraciones en la organización...

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El trastorno del espectro autista (TEA) se caracteriza por diferencias en la organización y el funcionamiento de las redes cerebrales, aunque todavía se desconoce cómo estos cambios se relacionan con la gravedad de los síntomas y con los mecanismos biológicos subyacentes. Un nuevo estudio aporta evidencia de que determinadas alteraciones en la organización espacial de la actividad cerebral se asocian específicamente con las dificultades sociales características del autismo.


Además, la investigación identifica patrones de expresión genética relacionados con estas alteraciones, lo que ofrece una nueva perspectiva sobre los mecanismos neurobiológicos implicados en el TEA.


Objetivo


El estudio tuvo como objetivo analizar las propiedades espaciales del funcionamiento cerebral en adolescentes con trastorno del espectro autista y explorar su relación tanto con la gravedad de los síntomas clínicos como con patrones de expresión génica en el cerebro.


Metodología


Los investigadores analizaron imágenes de resonancia magnética funcional en reposo (fMRI) de 337 adolescentes de entre 12 y 18 años, incluidos 162 con TEA y 175 con desarrollo típico.


Para ello evaluaron dos indicadores de la organización funcional cerebral:



  • Heterogeneidad funcional espacial (Sill), que mide la variabilidad espacial de la actividad funcional.

  • Persistencia de la coherencia funcional (Range), que evalúa la estabilidad espacial de las conexiones cerebrales.


Posteriormente, los resultados se integraron con mapas de expresión génica cortical para investigar posibles asociaciones moleculares.


Principales hallazgos


En comparación con los adolescentes con desarrollo típico, los participantes con TEA presentaron un aumento significativo de la heterogeneidad funcional espacial (Sill) en varias redes cerebrales de alto nivel, especialmente en:



  • La red del lenguaje del hemisferio izquierdo.

  • La red multimodal posterior del hemisferio derecho.


En cambio, no se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos en la persistencia de la coherencia funcional (Range) tras aplicar las correcciones estadísticas correspondientes.


Relación con los síntomas del autismo


Dentro del grupo con TEA, una mayor heterogeneidad funcional espacial se asoció con una mayor gravedad de las dificultades sociales y afectivas.


Sin embargo, esta relación no se observó en los comportamientos restringidos y repetitivos, uno de los otros dominios principales del trastorno, lo que sugiere que distintos síntomas podrían estar relacionados con mecanismos cerebrales diferentes.


¿Qué reveló el análisis genético?


Al combinar los datos de neuroimagen con mapas de expresión génica, los investigadores identificaron conjuntos de genes asociados a las regiones cerebrales donde se observaron mayores alteraciones funcionales.


Estos genes mostraron un enriquecimiento en procesos relacionados con:



  • La señalización sináptica.

  • El funcionamiento mitocondrial.

  • La actividad de las células gliales, esenciales para el soporte y funcionamiento del sistema nervioso.


Estos hallazgos refuerzan la idea de que las diferencias funcionales observadas en el cerebro podrían estar vinculadas a mecanismos moleculares específicos.


Conclusiones


El estudio aporta nuevas evidencias sobre la relación entre la organización funcional del cerebro, la gravedad de los síntomas sociales y determinados procesos biológicos en adolescentes con trastorno del espectro autista.


Los autores concluyen que integrar datos de neuroimagen y genética puede contribuir a comprender mejor la complejidad del TEA y abrir nuevas líneas de investigación para identificar biomarcadores y posibles dianas terapéuticas en el futuro.


 


Resumen y adaptación editorial: Virginia Candelas García (Cibermedicina / Psiquiatria.com)


Fuente original: Exploring atypical spatial-functional coupling in adolescent autism spectrum disorder: insights from neurodevelopment and transcriptomic architecture - Front. Neurosci., 27 July 2026Sec. Brain Imaging MethodsVolume 20 


Texto completo disponible en: https://www.frontiersin.org/journals/neuroscience/articles/10.3389/fnins.2026.1780430/full


Este contenido es un resumen adaptado. La autoría científica corresponde a los autores originales.
Artículo distribuido bajo licencia Creative Commons según la fuente original.

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