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Estilos de afrontamiento en pacientes con conducta suicida en la Unidad de Intervención en Crisis (UIC).

  • Autor/autores: Pablo Hernández Figaredo*; Laureano García Gutiérrez**; Alberto Clavijo Portieles**.

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Artículo | Fecha de publicación: 13/12/2004
Artículo revisado por nuestra redacción

IntroducciónLa conducta suicida es un problema común en cualquier latitud y constituye una preocupación para la sociedad, por su significación ilógica, antinatural y frustrante. Contrario a lo que pudiera esperarse del desarrollo de la humanidad, comenzado el siglo XXI y un nuevo milenio, resulta un hecho cotidiano en cualquier parte y continúa siendo una de las grandes incógnitas del hombr...

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Introducción

La conducta suicida es un problema común en cualquier latitud y constituye una preocupación para la sociedad, por su significación ilógica, antinatural y frustrante. Contrario a lo que pudiera esperarse del desarrollo de la humanidad, comenzado el siglo XXI y un nuevo milenio, resulta un hecho cotidiano en cualquier parte y continúa siendo una de las grandes incógnitas del hombre, puesto que la conservación de la vida y de la integridad personal son necesidades inherentes a él. Acto exclusivamente humano, ha sucedido en todas las sociedades, y sigue representando la mayor paradoja de la existencia, así como la estrategia de afrontamiento maladaptativa por excelencia.



La Unidad de Intervención en Crisis es uno de los servicios psiquiátricos donde más frecuentemente son atendidos estos pacientes que en un momento de sus vidas minimizan el valor de las mismas, poniéndolas en riesgo. Y porque en este tipo de hospitalización es común el uso de técnicas psicoterapéuticas breves con manejo de actitudes, encontramos oportuno vincular dicha conducta suicida con los estilos de afrontamiento. Si bien ésta es una estrategia no adaptativa, por su propia naturaleza no puede establecerse como una forma habitual de reaccionar; es decir, aunque se haga un gesto suicida en un momento determinado e incluso se repita, difícilmente constituirá un patrón de conducta ante los diferentes problemas. Y si estudiamos los mecanismos de afrontamiento que acompañan al suicida, sus formas de lidiar habituales con las situaciones estresantes, y se hace hincapié en el empleo de las más atinadas desde el punto de vista psicoterapéutico, definitivamente las tendrá a su alcance en futuras crisis, y quizá no utilice entonces el acto suicida como salida ante una dificultad. Pero para ello parece necesario identificar previamente sus estrategias habituales, lo que constituyó la motivación para llevar a cabo la presente investigación.

Objetivos

<B>General:</B>



Precisar los estilos de afrontamiento vinculados con la conducta suicida en el grupo de estudio.



<B>Específicos:</B>





· Enunciar datos sociodemográficos (edad, sexo, escolaridad, estado civil, ocupación).

· Describir los principales mecanismos de afrontamiento presentes.

· Detectar la situación desencadenante relacionada con la conducta suicida.

· Identificar el tipo de conducta suicida presente.

· Esbozar los rasgos de personalidad sobresalientes (PPM).

· Definir algunos componentes de los estilos de vida más característicos.

· Enumerar los diagnósticos nosográficos asociados.

Materiales y métodos

<B>Tipo de estudio</B>



Investigación básica, transversal, explicativa, cuanti-cualitativa, de campo.



<B>Población</B>



El universo estuvo integrado por 27 pacientes ingresados por conducta suicida en la U.I.C. del Hospital Psiquiátrico Provincial Docente “René Vallejo Ortiz” de Camagüey, Cuba, en el trimestre Abril -Junio de 2003.



<B>Criterios de inclusión</B>



Pacientes con conducta suicida que voluntariamente accedieron a participar en la investigación.



<B>Criterios de exclusión</B>



Pacientes con diagnóstico de depresión mayor o trastorno bipolar.

Pacientes con nivel de funcionamiento psicótico.



<B>Bioética</B>



Se expresó a través de consentimiento informado, por escrito, la conformidad del paciente en su participación.



<B>Procedimiento</B>



En cada paciente se empleó la Entrevista a Profundidad1, 2, así como el Análisis de Contenido 3, estudiando específicamente sus mecanismos de afrontamiento típicos, lo que luego se procedió a corroborar con entrevistas al familiar más allegado disponible. Se utilizó también el método de observación por los Licenciados en Enfermería de la sala, y por último, se emplearon las pruebas psicológicas Test de Rotter y Entrevista Proyectiva. Todas, técnicas de investigación cualitativas con las que se efectuó triangulación.

Además de la entrevista, se confeccionó una encuesta donde se recogieron los datos generales de cada paciente, personalidad premórbida, algunos elementos sobre sus estilos de vida, la situación desencadenante, la conducta suicida presente (idea suicida, intento suicida), el diagnóstico nosográfico y los mecanismos de afrontamiento típicos.



<B>Criterios operacionales</B>



Se reconoció como “situación desencadenante” cualquier cambio en la vida de la persona que resultara estresante y que estuviera íntimamente vinculada con la conducta suicida presente. Se clasificó atendiendo los siguientes indicadores:



Problemas conyugales

Problemas amorosos

Problemas laborales

Problemas familiares

Problemas de salud

Problemas económicos

Problemas judiciales

Problemas de vivienda

Fallecimiento de ser querido

Otros

No precisados

Como “personalidad premórbida” se recogieron los rasgos de personalidad distintivos, que acompañan a la persona de manera habitual, y se clasificaron en:



Rasgos histéricos

Rasgos paranoides

Rasgos obsesivos

Rasgos esquizoides

Rasgos inmaduros

Otros



En “estilo de vida” se tomaron en cuenta los siguientes aspectos:



--Hábitos tóxicos



a) Tabaquismo

(Si el paciente es fumador o no)



b) Consumo de alcohol

Clasificándose éstos en abstemios (en el caso de que la ingestión de alcohol fuera nula), bebedores ocasionales (cuando la ingestión de alcohol fuera excepcional, en contadas ocasiones), bebedores sociales (si el consumo de bebidas alcohólicas formaba parte de las actividades que se realizaban socialmente y se hacía con alguna frecuencia), y dependientes (en el caso de que hubiera una adicción al alcohol diagnosticada).



--Actividad física habitual, agrupándose en sedentarios (cuando no se hacía algún tipo de ejercicio físico, deporte o trabajo de índole física) o físicamente activos.



--Empleo del tiempo libre (útilmente invertido o no, de acuerdo con el criterio del paciente).



--Participación en actividades sociales de diversa índole (organizaciones de masa, de fraternidad, religiosas).

Los estilos de afrontamiento se exploraron utilizando la clasificación de Orlandini-Clavijo (ver Anexo 1) sobre los mecanismos de afrontamiento.



Para facilitar la elaboración del dato, dichos mecanismos de afrontamiento se clasificaron en 6 subgrupos, respondiendo a las tendencias estereotipadas o predisposiciones asumidas ante las situaciones estresantes.

La reagrupación se efectuó como sigue:



<U>1- Búsqueda de información</U>



a) Búsqueda de información



<U>2- Respuestas asertivas y maduras </U>



a) Anticipación

b) Elaboración de un programa y desempeño de tareas

c) Habilidad asertiva

d) Modificación de la meta

e) Negociación

f) Resignación

g) Uso del humor

h) Abordaje progresivo

i) Respuesta empática



<U>3- Respuestas impulsivas e inmaduras</U>



a) Agresión, amenazas, castigos

b) Consumo de drogas, tranquilizantes y alcohol

c) Culpar al otro



<U>4- Búsqueda de apoyo</U>



a) Afiliación a grupos y petición de ayuda a la red de apoyo social

b) Confidencias

c) Ganarse al prójimo

d) La religiosidad, el consuelo y esperanza mágica o mística

e) Oración

f) Solicitud de ayuda psicológica, social y legal

g) Sumisión

h) Refugio en la enfermedad

i) Dependencia



<U>5- Respuestas evasivas (incluye inhibición de la acción) y empleo de mecanismos de defensa:</U>



-procesos eliminatorios

a) descalificación del objeto

b) evitación

c) parálisis del deseo

d) supresión

-procesos distorsionantes

a) fantasías vigiles

b) victimización

-procesos sustitutivos

a) distracción evasiva



<U> 6- Búsqueda de gratificaciones y de reafirmación personal</U>



a) Comparaciones optimistas

b) Elogios a sí mismo



Tras realizar las entrevistas a profundidad pertinentes, a través de las cuales se obtuvo el criterio médico de los mecanismos de afrontamiento, se procedió a discutir con cada paciente sus formas habituales de enfrentar problemas: con el auxilio de la mencionada clasificación de Orlandini-Clavijo, se leyó y explicó cada uno de los mecanismos descritos, para que él mismo escogiera los que considerara propios. Luego de identificados, se le pidió al paciente que de los escogidos, expresara los que considerara más típicos en él, obteniendo así su estilo de afrontamiento. Posteriormente se empleó la misma clasificación para que el familiar más allegado identificara los mecanismos que según su opinión eran los más frecuentes en su paciente.



Los datos obtenidos se procesaron utilizando el programa Excel para tendencias cualitativas, así como el paquete de programas estadísticos Epi Info 2002 para los resultados cuantitativos. La totalidad de los procesos se llevó a cabo en una computadora personal Pentium IV. Los resultados se expresan en tablas y gráficos.

Análisis y discusión de los resultados

CARACTERIZACION DE LA MUESTRA



Según se observa en el Cuadro No. 1 con respecto al sexo, hubo un predominio del femenino con 19 pacientes, que representaron casi las tres cuartas partes de la población (70,3%). Al sexo masculino pertenecieron 8 pacientes. (29,7%) En cuanto a edad, el mayor grupo estuvo incluido entre los 26 y 35 años (9 pacientes, 33,3%), y los 36 a 45 años (n=8; 29,7%), que sumados agruparon 17 pacientes (62,9%) entre las edades de 26 a 45 años.

CUADRO No. 1

Con referencia al estado civil, (Cuadro No. 2) cerca de la mitad de los pacientes estaban casados (n=14; 51,9%) y de éstos, 11 pertenecían al sexo femenino. 12 pacientes de los casados se ubicaron en el grupo de 26 a 45 años.

En lo que a ocupación respecta, predominaron los obreros y amas de casa con 6 pacientes en cada grupo (22,2%), seguidos muy de cerca por los desocupados, en número de 5, y luego los técnicos de nivel medio con 4 pacientes.

Cuadro No.2

La escolaridad Secundaria estuvo representada por la tercera parte de los pacientes, con 9 (33,3%). Le siguió la Preuniversitaria en número de 6 y luego la Primaria con 5 pacientes. Hubo 3 pacientes universitarios.

Los problemas conyugales (en 5 pacientes), seguidos de los familiares (4 pacientes) abundaron más en cuanto a situación desencadenante. Les siguieron los problemas amorosos, de salud y “otros”, con 3 pacientes en cada caso. Sumando los problemas conyugales con los amorosos, los de pareja alcanzaron la supremacía con 8 casos. (29,6%) Los 3 pacientes que refirieron problemas de salud como causantes de la crisis pertenecieron al sexo masculino.

Casi la sexta parte de los pacientes estudiados (n=6) tuvo una personalidad premórbida con rasgos predominantemente histéricos. (Cuadro No. 3) Les siguieron de cerca los rasgos de personalidad esquizoides, los inmaduros, y “otros” con 5 pacientes en cada caso. Atendiendo al sexo, en los hombres hubo más rasgos esquizoides (3 pacientes) y en las mujeres histéricos e inmaduros (5 cada uno).

Cuadro No. 3

Con respecto a algunos de los factores relacionados con estilos de vida, se observó lo siguiente:



- Más de la mitad de los pacientes fueron fumadores (n=16, 59,3%). De ellos, 12 estuvieron comprendidos entre las edades de 26 a 45 años.



- 21 pacientes eran consumidores de alcohol (77,8%), y existió un predominio de los bebedores ocasionales, con 11 pacientes (40,7%). Les siguieron los bebedores sociales en número de 8. Hubo 6 abstemios y 2 dependientes del alcohol. De los 6 abstemios, 5 pertenecieron al sexo femenino.



- La mayor parte de los pacientes llevó una vida sedentaria (n=22, 81,5%).



- Más de la mitad de ellos consideró que empleaba su tiempo libre útilmente (n=15, 55,6%).



- Casi las dos terceras partes describieron participar en actividades sociales regularmente (17 pacientes, 62,9%).



Como se observa en el Cuadro No.4, dentro de la conducta suicida 16 pacientes presentaron ideación suicida (59,3%), y 11 atentaron contra su vida (40,7%). Tomando en cuenta el sexo, de los 8 hombres la mitad hizo intento suicida, y de las 19 mujeres 7 lo intentaron. El método más común utilizado fue la ingestión de fármacos (en 5 pacientes), seguido de la ingestión de sustancias tóxicas en 4 de ellos. Los métodos más duros de ahorcamiento y quemaduras (uno en cada caso) se encontraron ambos dentro de las edades de 36 a 45 años. Es de destacar que en dos de los pacientes, el intento suicida fue cometido en estado de embriaguez.

Cuadro No. 4

Al hablar de diagnóstico, (Cuadro No. 5) la tercera parte de los pacientes (n=9, 33,3%) presentó Trastorno de Adaptación. Le siguieron los Trastornos de Personalidad con 7 pacientes, representando casi la cuarta parte, y luego los Trastornos neuróticos en número de 5.



Los dos métodos duros empleados en el parasuicidio correspondieron uno al diagnóstico de Trastorno de Personalidad y otro al de Adicción al Alcohol. Ninguno de los pacientes con diagnóstico de trastorno neurótico hizo intento suicida.

Cuadro No.5

Haciendo un análisis de cada uno de los mecanismos de afrontamiento según el criterio de los propios pacientes, (Cuadro No. 6) las confidencias fue el más referido (10 veces). Le siguió la búsqueda de información con 9, y luego la resignación, la descalificación del objeto y la evitación, mencionados 8 veces cada uno de ellos.

Cuadro No. 6

Teniendo en cuenta la división en subgrupos de los mecanismos de afrontamiento, la mayor cantidad de respuestas se ubicó entre las de Búsqueda de apoyo, con una frecuencia de 43, representando poco menos de la mitad. Le siguieron las Respuestas asertivas y maduras con 39, casi un cuarto del total, y luego las Respuestas evasivas con 38 (aquí predominaron los Procesos eliminatorios). Luego las Respuestas impulsivas e inmaduras con 14, y la Búsqueda de información con 8. La Búsqueda de gratificaciones y de reafirmación personal representó un mínimo porciento.



Con respecto al criterio de los familiares acerca de sus pacientes tomando en cuenta mecanismos de afrontamiento, la evitación fue referida en 8 ocasiones, culpar al otro y confidencias 7 veces cada una, y la búsqueda de información y la distracción evasiva ambas en 6 ocasiones.



En cuanto a subgrupos, fue más común en los familiares el criterio de que en sus pacientes predominan la búsqueda de apoyo y las respuestas evasivas en número de 25 ambos. (En éste prevalecieron los procesos eliminatorios). Después las respuestas impulsivas e inmaduras con 14, y las respuestas asertivas y maduras se ubicaron luego con 12.



El criterio médico con respecto a sus pacientes, encontró como mecanismo de afrontamiento individual con mayor frecuencia la afiliación a grupos y petición de ayuda a la red de apoyo social (9 veces), seguido de la distracción evasiva en 8 casos y las comparaciones optimistas en 6. Le siguieron, con 5 veces cada una, la evitación, la solicitud de ayuda psicológica, social y legal, y la supresión. Dentro de los subgrupos de mecanismos, la mayor cantidad de éstos se ubicaron dentro de la Respuestas evasivas en número de 25 (aquí también prevalecieron los procesos eliminatorios), seguidas muy de cerca por la Búsqueda de apoyo con 24, y luego las Respuestas asertivas y maduras con 10.



Teniendo en cuenta los Estilos de afrontamiento referidos por cada paciente, (Cuadro No. 7) los que se incluyeron en el acápite Búsqueda de apoyo superaron los demás con 22 respuestas. Le siguieron las Respuestas asertivas y maduras con 12 y luego las Respuestas evasivas con 11. Las Respuestas impulsivas e inmaduras, la Búsqueda de información y la Búsqueda de gratificaciones y de reafirmación personal fueron las menos referidas.

Cuadro No. 7

ANÁLISIS SEGÚN GRUPOS DE EDADES



Analizando el grupo de menos de 25 años, se observa una tendencia a no tener pareja (solteros, divorciados), y se destaca que hay más intentos que ideas suicidas. Con respecto a situación desencadenante, la tendencia encontrada fue hacia los problemas amorosos y familiares. En cuanto a los mecanismos de afrontamiento, el 60% refirió “distracción evasiva” y “evitación” y el 40% expresó “agresión, amenazas y castigos”, “confidencias”, “negociación” y “parálisis del deseo”. No se encontraron tendencias específicas en cuanto al criterio de los familiares entrevistados. Por su parte, el criterio médico señala como tendencia los mecanismos “afiliación a grupos y petición de ayuda a la red de apoyo social”, “descalificación del objeto” y “distracción evasiva” en un 40%. La tendencia general es hacia el afrontamiento evasivo. Así mismo, cuando se habla ya de estilos de afrontamiento, como tendencia se encuentran la “distracción evasiva” y la “evitación”, pertenecientes al grupo de las respuestas evasivas.



Lo primero que salta a la vista del grupo de edades de 26 a 35 años, es que está ausente el sexo masculino, hecho curioso para lo cual no hay otra explicación que no sea la casualidad, además de lo reducido de la muestra. La tendencia encontrada en este grupo de mujeres es a estar casadas, y entre ellas abundan las que consumen alguna cantidad de alcohol, y además tienden a ser sedentarias. En cuanto a situación desencadenante, predominan los problemas de pareja y laborales y la ideación suicida. En los mecanismos de afrontamiento referidos por las pacientes la tendencia es a “culpar al otro” y a la “descalificación del objeto”, mientras que la tendencia familiar es hacia la “distracción evasiva” y la “evitación”; la del criterio médico va también hacia la “evitación”, que es la tendencia general. En cuanto a estilos de afrontamiento, no hay tendencia definida, y predominan las respuestas que se encuadran entre las asertivas y maduras, y la búsqueda de apoyo.



En lo que respecta a las edades entre 36 y 45 años, hay un predominio del sexo femenino y del estado civil casado, al tabaquismo y al consumo de alcohol. Los mecanismos de afrontamiento referidos por los pacientes tienden hacia la “afiliación a grupos y petición de ayuda a la red de apoyo social”, las “confidencias” y la “descalificación del objeto”. Por su parte la tendencia en los familiares fue a seleccionar igualmente las “confidencias” y además la “evitación”. El criterio médico tiende al “consumo de drogas, tranquilizantes y alcohol”. En consecuencia, existe una dispersión de criterios que no permiten encontrar una tendencia definida, aunque se nota una leve inclinación a las confidencias. En este grupo de edades, se observa un amplio predominio de la búsqueda de apoyo en cuanto a subgrupos de afrontamiento se refiere.



En el grupo de edades de 46 a 55 años se constata un predominio de pacientes que ingieren alcohol y que son sedentarios. Así mismo, prevalecen las ideas suicidas por encima del intento. Los mecanismos de afrontamiento seleccionados por los pacientes tienden más a “la religiosidad, consuelo y esperanza mágica o mística” y a la “resignación”. Por su parte no hay tendencias específicas en cuanto al criterio familiar. El criterio médico tiende a la “afiliación a grupos y petición de ayuda a la red de apoyo social” y “la religiosidad, consuelo y esperanza mágica o mística”. Se observa una tendencia general hacia el vínculo religioso, y aunque no hay marcada tendencia en cuanto a estilos de afrontamiento; también se constata una leve inclinación a la afiliación religiosa.



Predominan en los subgrupos las respuestas asertivas y maduras y la búsqueda de apoyo. En este último grupo de edades no sorprende que haya tendencia a la asertividad y madurez, puesto que la experiencia vivida a estas edades debe teñir su afrontamiento, aunque también se patentiza la necesidad de apoyo.

ANÁLISIS CON RESPECTO AL SEXO



En el sexo masculino se constata un predominio de los individuos sin vínculo de pareja. Predominan los rasgos de personalidad esquizoide y el tabaquismo, y se observa una amplia tendencia a consumir alguna cantidad de alcohol, así como al sedentarismo. Hay un predominio del intento suicida por ingestión de sustancias tóxicas. Los mecanismos de afrontamiento referidos no tienen una tendencia clara, ocurriendo lo mismo con el criterio familiar y el médico. (La tendencia general es hacia la dispersión de mecanismos) Referente a estilos de afrontamiento, priman las respuestas evasivas en cerca de la mitad de los pacientes. Luego se ubica la búsqueda de apoyo con un 28% y la búsqueda de información con el 15%.



Al referirnos al sexo femenino, se observa un ligero predominio del estado civil casado, y problemas sobre todo de pareja. Los rasgos de personalidad tienden ampliamente a los histéricos e inmaduros. También se aprecia una gran tendencia al consumo de alguna cantidad de alcohol y a ser sedentarias. Hay un discreto predominio del intento suicida por ingestión de fármacos. Al igual que en el sexo masculino, los mecanismos de afrontamiento referidos por las propias pacientes no tienen una tendencia clara, puesto que son muy diversos. La tendencia encontrada en el criterio de los familiares es hacia la distracción evasiva y la evitación. Hay una ligera tendencia a la distracción evasiva y a la supresión según el criterio médico. La tendencia general apunta a la distracción evasiva. Aunque no hay tendencia en cuanto a estilos de afrontamiento, se aprecia una leve inclinación a la religiosidad, consuelo y esperanza mágica o mística y a la resignación. En cuanto a subgrupos de afrontamiento se comprueba la primacía de la búsqueda de apoyo con cerca de la mitad de los casos.

GENERALIDADES



En general, con respecto a mecanismos de afrontamiento individuales, el criterio de los pacientes se inclina a las confidencias, la búsqueda de información, resignación, descalificación del objeto y evitación, mientras que el criterio de los familiares tiende más hacia la evitación, a culpar al otro y a las confidencias, y el criterio médico tiende a la afiliación a grupos y petición de ayuda a la red de apoyo social y a la distracción evasiva.

Prima el intento suicida (57%) sobre la idea suicida en las personas que ingieren bebidas alcohólicas. Además, las personas consumidoras de alcohol del sexo femenino intentan suicidarse más que los hombres.



Se observa que cuando la situación desencadenante consiste en problemas conyugales o de defunción del cónyuge, el mecanismo de afrontamiento utilizado tiende a ser las confidencias, y esto ocurre en los que han intentado suicidarse.



Por su parte, en los que hay sólo ideas suicidas, la tendencia es al mecanismo de descalificación del objeto.

No se encuentra relación entre los criterios del paciente, del familiar y del médico cuando de mecanismos de afrontamiento se trata.



Con relación a las Pruebas Psicológicas, en sentido general éstas arrojaron con cierta frecuencia una baja tolerancia a las frustraciones, evasión, necesidad de apoyo, motivaciones e intereses disminuidos, nivel de aspiraciones por encima de posibilidades reales, baja autoestima, carencia afectiva, inseguridad, inmadurez, dificultades en las relaciones interpersonales y egocentrismo.

Discusión

El suicidio es casi universalmente más frecuente en el sexo masculino. Lo contrario ocurre cuando de intento suicida se habla: en toda la bibliografía revisada se constata el predominio del sexo femenino, con una tasa de parasuicidio 3 a 4 veces superior a la de los hombres.4, 5, 6, 7, 8 De ahí que no sorprendió la primacía del sexo femenino patente en esta investigación, teniendo en cuenta además que es este el sexo que más demanda tiene de la hospitalización en crisis.



En cuanto a la edad, era de esperar el predominio hallado de adultos jóvenes. Las referencias encontradas apuntan a que el parasuicidio es más común en la primera mitad de la vida, y que se presenta con mayor frecuencia entre personas jóvenes, ya que al menos dos terceras partes de los casos son menores de 35 años.9



Con respecto al estado civil, se halló coincidencia en el predominio de los casados con alguno de los trabajos realizados en nuestro país10, no así en otra literatura revisada, donde se hace referencia a la mayor frecuencia de la conducta suicida en personas solteras, viudas o divorciadas.11, 12,13



Sobre todo a las amas de casa se hace referencia en otras investigaciones, vinculándolas con la conducta suicida14, 15, aunque en sentido general se habla de la falta de vínculo laboral como factor de riesgo.12, 16, 17

El encontrar un predominio de escolaridad secundaria no sorprende, por ser este el nivel educacional más común en la población cubana.



En general la conducta suicida se relaciona con algún evento precipitante.18, 19, 20 Incluso la ausencia de éste se considera un índice de mayor riesgo suicida, porque no supone una conducta reactiva a conflictos en el área afectiva, laboral, económica o de salud.21 La amplia primacía de los problemas de pareja y familiares encontrados como detonantes de la conducta suicida, también ha sido expuesto por otros investigadores, tanto en Cuba como en el exterior.5, 13, 15



Así mismo, respecto al medio utilizado en el intento suicida, hay coincidencia con otros trabajos donde se hace referencia al predominio de la ingestión de fármacos.22, 23, 24



La valoración global que puede hacerse de estos datos es que al prevalecer el sexo femenino, es de esperar la utilización de los llamados métodos blandos o menos letales en lo que a conducta suicida se refiere, en contraposición con los métodos duros más usados por el sexo masculino.



Analizando las patologías más comúnmente encontradas en el estudio, son éstas precisamente las que con más frecuencia se encontran en la U. I. C.



Se ha señalado la relación que existe entre impulsividad y conducta suicida. De ahí que en el grupo de edades de menos de 25 años no sorprenda que haya más intentos que ideación suicida. En la etapa de la vida en que se acaba de dejar atrás la adolescencia, es más común que se lleven a cabo acciones de manera impulsiva. Así, no es extraño que al presentarse la ideación suicida, se vaya de inmediato a la ejecución de la misma. En esta etapa de la vida no puede esperarse un arsenal de mecanismos maduros como respuesta a los conflictos. De manera que no resulta raro el haber encontrado esta tendencia a las respuestas evasivas referidas por los propios pacientes como sus mecanismos y estilos de afrontamiento, e igualmente identificadas por el investigador.

Diversos autores coinciden en afirmar que las religiones representan un útil recurso para la prevención de la conducta suicida, ya que además de dar un sentido a la vida, pueden atribuir un significado positivo al dolor, los problemas y el sufrimiento en general.25, 26, 27



Los resultados de la triangulación entre los criterios del paciente, su familiar y el médico, son expresión de lo diversas que pueden ser las percepciones acerca de las relaciones interpersonales, y en última instancia, de la distancia que existe entre “como somos, como nos vemos y como nos ven”. Así, el hecho de que no haya habido demasiadas coincidencias de criterio, además de deberse a la cantidad de variables a tener en cuenta que provoca cierta dispersión de los resultados, también es atribuible al valor de lo subjetivo en las relaciones humanas. Otra limitación fue lo reducido del Universo de estudio.

Conclusiones

· Los estilos de afrontamiento más vinculados con la conducta suicida se englobaron mayormente dentro de la “búsqueda de apoyo” y en menor medida dentro de las “respuestas asertivas y maduras” y las “respuestas evasivas”. El mecanismo de afrontamiento más frecuentemente hallado de manera individual fue “confidencias” y luego “búsqueda de información”.



· Más de un cuarto de las situaciones desencadenantes estuvieron relacionadas con dificultades de pareja.



· El diagnóstico más frecuentemente encontrado fue el de Trastorno de Adaptación, para la tercera parte de los pacientes.



· El 40% de los pacientes realizó intento suicida.



· Casi las tres cuartas partes de la población correspondió al sexo femenino y hubo un amplio predominio de los adultos jóvenes.



· Cerca de la mitad de los pacientes estaban casados. Predominaron los obreros y amas de casa (cada uno con casi la cuarta parte).



· Casi la sexta parte de los pacientes estudiados tuvo rasgos histéricos de personalidad.



· Más de la mitad de los pacientes eran fumadores, las tres cuartas partes consumía alguna cantidad de alcohol y las cuatro quintas partes eran sedentarios.

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21- Díaz-Sastre C. Valoración del intento de suicidio en urgencias. I Congreso Virtual de Psiquiatría 1 de Febrero - 15 de Marzo 2000 [23-4-2003]; Conferencia, Disponible en: http://www.psiquiatria.com/congreso/mesas/mesa36/conferencias/36_ci_d.htm



22- Martínez Jiménez A, Moracén Disotuar I, Madrigal Silveira M, Almenares A. Comportamiento de la conducta suicida infanto-juvenil. Rev Cubana Med Gen Integr 1998; 14(6):554-9.



23- Almagro F, Cruz N, Quintela E, Súarez A. El comportamiento de la conducta suicida en el municipio Playa durante los años 1997, 1998 y 1999 INTERPSIQUIS.2001;(2).



24- Peña Galván L, Casas Rodríguez L, Padilla de la Cruz M, Gómez Arencibia T, Gallardo Álvarez M. Comportamiento del intento suicida en un grupo de adolescentes y jóvenes Rev Cubana Med Milit 2002;31(3):182-7.



25- Fernández L, García J. La religión como recurso par la promoción de la salud. Avan Psicol Clin Latinoam 2000; 18:23-56.



26- Eagles JM, Carson DP, Begg A,Naji SA. Suicide prevention: a study of patients' views. The British Journal of Psychiatry 2003; 182: 261-265.



27- Greening L, Stoppelbein L. Religiosity, Attributional Style, and Social Support as Psychosocial Buffers for African American and White Adolescents' Perceived Risk for Suicide. Suicide Life Threat Behav 2003; 32(4):404 – 417.



28- Clavijo Portieles A. Crisis, familia y psicoterapia. Editorial Ciencias Médicas: La Habana; 2002.

Anexos

<U>Anexo 1</U>



<B>Mecanismos de Afrontamiento (Orlandini-Clavijo)</B> 28



1- Afiliación a grupos y petición de ayuda a la red de apoyo social

2- Agresión, amenazas y castigos

3- Anticipación

4- Búsqueda de información

5- Comparaciones optimistas

6- Confidencias

7- Consumo de drogas tranquilizantes y alcohol

8- Culpar al otro

9-Descalificación del objeto

10- Distracción evasiva

11- Elaboración de un programa y desempeño de tareas

12- Elogios a sí mismo

13- Evitación

14- Fantasías vigiles

15- Ganarse al prójimo

16- Habilidad asertiva

17- La religiosidad, consuelo y esperanza mágica o mística

18- Modificación de la meta

19- Negociación

20- Oración

21- Parálisis del deseo

22- Resignación

23- Solicitud de ayuda psicológica, social y legal

24- Sumisión

25- Supresión

26. Uso del humor

27- Abordaje progresivo

28- Dependencia

29- Duelo

30- Refugio en la enfermedad

31- Respuesta empática

32- Victimización

<U>Anexo 2</U>



<B>ENCUESTA</B>



Edad: _____ Sexo: _____ Escolaridad:_______

Estado Civil: ________ Ocupación:_____________

PPM: _____________________



Fuma:

Sí___ No___

Bebe:

No___ Sí, ocasionalmente___

Sí, con alguna frecuencia___ Dependencia alcohólica___



Evento vital actual________________________________

Conducta suicida: Ideas suicidas___ Intento suicida___



Diagnóstico____________________



Mecanismos de afrontamiento __________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

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