Existe una serie de factores identificados que contribuyen a la alta prevalencia de la obesidad que se observa actualmente, incluyendo barreras socioeconómicas y estructurales que impiden los esfuerzos de prevención primaria y primordial.
A pesar del amplio reconocimiento de que los determinantes sociales de la salud son impulsores clave de la obesidad, la importancia de los...
Existe una serie de factores identificados que contribuyen a la alta prevalencia de la obesidad que se observa actualmente, incluyendo barreras socioeconómicas y estructurales que impiden los esfuerzos de prevención primaria y primordial.
A pesar del amplio reconocimiento de que los determinantes sociales de la salud son impulsores clave de la obesidad, la importancia de los factores socioeconómicos y estructurales como barreras contemporáneas para los esfuerzos de prevención e intervención de la obesidad a nivel individual, comunitario y poblacional sigue siendo subestimada.
Así se considera desde la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) que ha difundido una declaración científica, bajo el título "Barreras socioeconómicas y estructurales para abordar la obesidad en las comunidades", para destacar las barreras multinivel para la prevención y el manejo de la obesidad, con énfasis en los determinantes sociales de la salud, la cultura social y los sesgos compartidos que pueden interferir con el éxito de los programas de control de peso saludable.
"Las últimas investigaciones indican que las personas con menos recursos tienen más probabilidades de desarrollar obesidad debido a una combinación de factores que influyen en sus experiencias cotidianas, como los factores de estrés socioeconómicos que limitan el acceso a alimentos nutritivos y a la actividad física regular o al sueño saludable; y los factores culturales que dificultan el acceso a la atención de la obesidad y el mantenimiento de un peso saludable", tal como expuso la Dra. Fatima Cody Stanford, vicepresidenta del grupo de redacción de declaraciones científicas, profesora asociada de medicina y pediatría y científica médica en medicina de la obesidad en el Hospital General de Massachusetts y la Facultad de Medicina de Harvard, ambos en Boston.
Publicada en su revista oficial, 'Circulation', el documento señala que las métricas disponibles para medir el éxito de las intervenciones, como el índice de masa corporal (IMC), no reflejan con precisión la grasa corporal ni la salud general.
El desarrollo de métricas con mayor relevancia clínica será necesario para impulsar los esfuerzos por reducir las tasas de obesidad y promover un peso saludable en personas de todas las edades.
Además, los profesionales de la salud pueden tener un impacto significativo al iniciar conversaciones culturalmente sensibles con los pacientes sobre sus creencias sobre el peso y el cuidado, ofrecerles referencias a recursos locales y brindarles atención personalizada para apoyarlos. Educar a los profesionales de la salud sobre los sesgos también puede ayudar a reducir el estigma relacionado con el peso en los entornos sanitarios.
Los programas de control de peso más eficaces se basan en la cultura y la sociedad, e involucran a actores clave de todos los niveles de la sociedad que trabajan juntos para apoyar a las personas en riesgo de padecer obesidad o que viven con ella. Asimismo, mejorar la asequibilidad de ciertos alimentos como frutas y verduras específicas, aumentar el acceso a programas de control de peso saludable, promover la actividad física así como políticas públicas y la cobertura de medicamentos contra la obesidad son estrategias clave que podrían tener un gran impacto social.
En definitiva, como concluye la declaración, para frenar con éxito la epidemia de obesidad, se requiere una combinación de intervenciones amplias y multinivel, desde políticas públicas, iniciativas multisectoriales, liderazgo en el ámbito de la salud y participación comunitaria. Al abordar las barreras socioeconómicas y estructurales que impulsan la obesidad, estos enfoques multifacéticos pueden crear sociedades más saludables y apoyar soluciones a largo plazo para la epidemia de obesidad.