Introducción
El insomnio es uno de los trastornos del sueño más frecuentes en los países occidentales y constituye un importante problema de salud pública debido a su elevada prevalencia y a su impacto sobre la calidad de vida. Las dificultades para iniciar o mantener el sueño, así como el despertar precoz o la sensación de sueño no reparador, pueden afectar significativamente al funcionamiento físico, emocional y cognitivo de quienes las padecen.
Aunque en algunos casos el insomnio aparece como un trastorno independiente, con frecuencia constituye una manifestación secundaria asociada a otras condiciones médicas o psicológicas, como los trastornos de ansiedad, la depresión, el dolor crónico o determinadas enfermedades neurológicas.
Actualmente existen múltiples opciones terapéuticas para abordar los trastornos del sueño, incluyendo tratamientos farmacológicos, fitoterapéuticos e intervenciones no farmacológicas. Sin embargo, el acceso sencillo a numerosos productos para dormir y la percepción de que se trata de tratamientos seguros favorecen prácticas de automedicación que pueden comprometer la efectividad y la seguridad del tratamiento.
Con el objetivo de analizar las condiciones reales de uso de fármacos y fitofármacos destinados al tratamiento del insomnio, un estudio realizado en farmacias comunitarias de la Comunidad de Madrid evaluó los conocimientos y hábitos de los pacientes que utilizan estos productos.
El insomnio: un problema frecuente y multifactorial
Impacto sobre la salud
La falta de sueño de calidad se ha asociado con múltiples consecuencias negativas para la salud.
Entre ellas destacan:
- Fatiga diurna.
- Alteraciones del estado de ánimo.
- Problemas de concentración y memoria.
- Disminución del rendimiento laboral o académico.
- Incremento del riesgo de accidentes.
- Mayor vulnerabilidad a trastornos mentales y enfermedades crónicas.
Por ello, el tratamiento adecuado del insomnio constituye una prioridad tanto desde la perspectiva clínica como de salud pública.
Opciones terapéuticas disponibles
Las estrategias utilizadas para abordar el insomnio incluyen:
Tratamientos farmacológicos
Comprenden diferentes grupos de medicamentos destinados a facilitar el inicio o mantenimiento del sueño.
Fitofármacos y productos naturales
Sustancias como la valeriana, la pasiflora, la melatonina u otros preparados de origen vegetal son ampliamente utilizados por personas que buscan alternativas percibidas como más naturales.
Intervenciones no farmacológicas
La evidencia científica ha destacado especialmente el papel de la terapia cognitivo-conductual para el insomnio y las medidas de higiene del sueño como abordajes de primera línea en numerosos pacientes.
Objetivos del estudio
La investigación tuvo como objetivo principal analizar las condiciones de utilización de los medicamentos y fitofármacos empleados para el tratamiento del insomnio en pacientes atendidos en farmacias comunitarias.
De forma específica, se exploraron:
- Las características sociodemográficas de los usuarios.
- Los patrones de utilización de tratamientos para el sueño.
- El grado de conocimiento sobre dichos tratamientos.
- La recepción de consejo farmacéutico.
- La percepción de seguridad y riesgos asociados.
Metodología
Diseño del estudio
Se realizó un estudio observacional, descriptivo y transversal.
Participantes
La muestra estuvo compuesta por 64 pacientes reclutados en dos farmacias comunitarias de la Comunidad de Madrid.
Recogida de información
Los participantes completaron un cuestionario diseñado específicamente para el estudio.
La encuesta fue administrada mediante la plataforma Microsoft Forms y cumplimentada de forma:
- Voluntaria.
- Autónoma.
- Anónima.
Resultados
Predominio de mujeres
La participación femenina fue claramente superior a la masculina.
Los datos mostraron:
Mujeres: 73 %.
Hombres: 27 %.
Este hallazgo resulta consistente con estudios previos que indican una mayor prevalencia de problemas de sueño y una mayor utilización de recursos sanitarios relacionados con el insomnio entre las mujeres.
Presencia significativa de población joven
Aunque la edad media de los participantes fue de 60 años, los investigadores observaron también una representación importante de personas jóvenes.
Este resultado sugiere que los trastornos del sueño no constituyen un problema exclusivo de las edades avanzadas y afectan a diferentes grupos de población.
Uso predominante de productos sin prescripción
Uno de los hallazgos más relevantes fue que el 65 % de los participantes utilizaba un tratamiento que no requería receta médica.
Este dato refleja la amplia disponibilidad de productos destinados al tratamiento del insomnio y pone de manifiesto la importancia de los procesos de información y asesoramiento en el ámbito de la farmacia comunitaria.
Conocimiento sobre los tratamientos
Percepción elevada de conocimiento
La práctica totalidad de los participantes (98 %) manifestó conocer el tratamiento que estaba utilizando.
A primera vista, este resultado podría interpretarse como un indicador positivo de información sanitaria.
Desconocimiento de los efectos adversos
Sin embargo, un análisis más detallado reveló una situación diferente.
A pesar de que los pacientes afirmaban conocer los productos utilizados, un número significativo desconocía los posibles efectos adversos asociados a dichos tratamientos.
Este hallazgo plantea interrogantes sobre la calidad y profundidad de la información disponible para los usuarios.
Conocer el nombre o la finalidad de un medicamento no implica necesariamente comprender aspectos esenciales relacionados con:
- Seguridad.
- Duración adecuada del tratamiento.
- Interacciones.
- Precauciones de uso.
- Riesgos potenciales.
El papel del consejo farmacéutico
Baja proporción de asesoramiento recibido
Otro resultado relevante fue que únicamente el 45 % de los participantes afirmó haber recibido consejo farmacéutico.
Esta cifra resulta especialmente significativa si se considera el elevado porcentaje de usuarios que recurrían a productos de dispensación sin receta.
Una oportunidad para mejorar la seguridad
La farmacia comunitaria constituye uno de los principales puntos de acceso al sistema sanitario para las personas con problemas de sueño.
El consejo farmacéutico puede desempeñar un papel importante en aspectos como:
- Identificación de posibles riesgos.
- Información sobre efectos adversos.
- Recomendaciones sobre duración del tratamiento.
- Detección de situaciones que requieren derivación médica.
- Promoción de medidas no farmacológicas.
Automedicación y riesgos potenciales
Percepción de inocuidad
Los productos destinados a mejorar el sueño, especialmente aquellos considerados naturales o fitoterapéuticos, suelen percibirse como opciones seguras y exentas de riesgos.
Sin embargo, esta percepción puede favorecer conductas de automedicación que no siempre están respaldadas por un conocimiento adecuado sobre su uso.
Importancia de la información sanitaria
La utilización prolongada de determinados tratamientos o el desconocimiento de sus posibles efectos secundarios pueden reducir la efectividad terapéutica y aumentar la probabilidad de problemas relacionados con la seguridad.
Por ello, la educación sanitaria constituye un componente fundamental en el abordaje de los trastornos del sueño.
Implicaciones para la práctica profesional
Los resultados ponen de relieve la relevancia de reforzar el papel educativo de los profesionales sanitarios en la atención a las personas con insomnio.
La farmacia comunitaria puede desempeñar una función estratégica en:
- La promoción del uso racional de medicamentos.
- La prevención de la automedicación inadecuada.
- La detección precoz de problemas asociados al sueño.
- La orientación hacia recursos terapéuticos apropiados.
Asimismo, la integración de recomendaciones sobre higiene del sueño y hábitos saludables puede complementar las estrategias farmacológicas utilizadas por los pacientes.
Conclusiones
Este estudio muestra que una proporción importante de personas con trastornos del sueño utiliza fármacos o fitofármacos sin disponer de un conocimiento suficiente sobre aspectos relacionados con su seguridad, duración de uso o posibles efectos adversos. Aunque la mayoría de los participantes consideraba conocer su tratamiento, se identificaron importantes lagunas informativas y una limitada recepción de consejo farmacéutico.
Los hallazgos subrayan la necesidad de fortalecer las estrategias de educación sanitaria y asesoramiento profesional en el ámbito de la farmacia comunitaria. Garantizar que los pacientes dispongan de información adecuada sobre los tratamientos para el insomnio constituye un elemento clave para mejorar su efectividad, promover un uso seguro y contribuir a una mejor atención de los trastornos del sueño.
Resumen y adaptación editorial: Virginia Candelas García (Cibermedicina / Psiquiatria.com)
Fuente original: Trastornos del sueño. Estudio de su prevalencia y tratamiento desde la Farmacia Comunitaria - Pharm.Care Esp Vol. 27 (2025)
Texto completo disponible en: https://www.pharmcareesp.com/index.php/PharmaCARE/article/view/880
Este contenido es un resumen adaptado. La autoría científica corresponde a los autores originales.
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