El entorno construido —la configuración física de los espacios donde las personas viven, trabajan y consumen drogas— desempeña un papel clave en la salud pública. Sin embargo, su relación específica con la mortalidad por sobredosis sigue siendo poco comprendida. Este estudio ofrece una revisión de alcance (scoping review) de la literatur...
El entorno construido —la configuración física de los espacios donde las personas viven, trabajan y consumen drogas— desempeña un papel clave en la salud pública. Sin embargo, su relación específica con la mortalidad por sobredosis sigue siendo poco comprendida. Este estudio ofrece una revisión de alcance (scoping review) de la literatura científica publicada entre 1996 y 2024 sobre cómo los factores del entorno construido afectan la probabilidad de sobredosis fatal.
Métodos
Se identificaron y analizaron 29 estudios (27 realizados en Estados Unidos) que abordaban las características del entorno construido vinculadas con muertes por sobredosis. Los artículos fueron clasificados según los tipos de ubicación y las condiciones espaciales asociadas con los eventos fatales.
Resultados
Los factores del entorno construido asociados a la mortalidad por sobredosis incluyeron: Lugares públicos y privados donde ocurren sobredosis (baños públicos, viviendas particulares). Zonas con deterioro estructural, como edificios abandonados o “casas de consumo” (drug houses). Características microambientales, entre ellas la limpieza de calles y aceras, o la presencia de viviendas vacías. Diferencias urbano-rurales, donde los patrones de acceso a servicios de emergencia y naloxona condicionan la supervivencia.
Discusión
Los hallazgos confirman que el entorno físico influye directamente en la supervivencia ante una sobredosis, lo que lo convierte en un determinante clave de salud. Las características del entorno —como la accesibilidad, la visibilidad pública y las condiciones habitacionales— pueden determinar si una sobredosis resulta fatal o no. La literatura revisada describe principalmente dónde ocurren las sobredosis, pero ofrece poca evidencia sobre cómo las características del entorno afectan los desenlaces. Se requieren estudios cualitativos y mixtos que integren variables urbanísticas, sociales y de salud para comprender mejor estas interacciones y diseñar intervenciones basadas en el lugar, como: espacios seguros supervisados, rehabilitación de viviendas degradadas, infraestructura de respuesta rápida en zonas de alto riesgo.
Conclusión
El entorno construido debe considerarse un factor estructural clave en la reducción de la mortalidad por sobredosis. Entender cómo los espacios influyen en la vulnerabilidad y en la capacidad de respuesta ante emergencias puede guiar políticas de salud pública urbana más efectivas y equitativas.
Resumen modificado por Cibermedicina
Para acceder al texto completo consulte las características de suscripción de la fuente original: https://www.sciencedirect.com/