Bipolar affective disorder (formerly called manic depression) is characterized by mood swings ranging from completely opposite poles: mania, or phase of exaltation, euphoria and grandiosity, and depression, or phase of predominantly the sadness, inhibition and ideas of death. It is a chronic and recurrent mood, which generally limits the functionality of the patient and in any case requires a comprehensive approach to pharmacological and psychosocial. Despite the increasing effectiveness of pharmacological treatment resources available, bipolar affective disorders remain a major source of morbidity and mortality, with serious consequences for the quality of life of sufferers. The available evidence suggest that psychosocial interventions (psychopharmacology associated) contribute to improving adherence, reduce relapse, hospitalizations, and improve family functioning, occupational and social Bipolar Disorder. The goal that arises is whether the interventions carried out by the mental health nurse through psychoeducation program will improve the ability to cope with the activities of daily living in patients with TAB. This program will consist of 21 weekly sessions of 60 minutes.El Trastorno Afectivo Bipolar (antes llamado psicosis maníaco depresiva) se caracteriza por un estado de ánimo cambiante que fluctúa entre dos polos completamente opuestos: la manía, o fase de exaltación, euforia y grandiosidad, y la depresión, o fase en la que predominan la tristeza, la inhibición y las ideas de muerte. Es una enfermedad crónica y recurrente del estado de ánimo, que generalmente limita la funcionalidad del paciente y en todo caso requiere un abordaje integral farmacológico y psicosocial. A pesar de la eficacia creciente de los recursos terapéuticos farmacológicos disponibles, los trastornos afectivos bipolares continúan siendo una fuente importante de morbilidad y mortalidad, con grave perjuicio de la calidad de vida de quienes lo padecen. Las evidencias disponibles señalan que las intervenciones psicosociales (asociadas a la psicofarmacología) contribuyen a mejorar la adherencia terapéutica, reducen las recaídas, las hospitalizaciones y mejoran el funcionamiento familiar, ocupacional y social del paciente con trastorno bipolar. El objetivo que se plantea es determinar si las intervenciones llevadas a cabo por la enfermera especialista en salud mental a través de un programa de psicoeducación mejorarán la capacidad de afrontamiento a las actividades de la vida diaria de los pacientes con TAB. Este programa constará de 21 sesiones semanales de 60 minutos de duración cada una.