Las personas con afasia se enfrentan a diario con desafíos derivados del deterioro en su capacidad para comunicarse. Esto puede ser fuente de estrés y ansiedad, así como otros problemas neuropsicológicos (depresión, cambios conductuales, agresividad, apatía. . . ).La afasia se produce principalmente como consecuencia del daño cerebral en el hemisferio izquierdo, generalmente debido a un accidente cerebrovascularo ictus.Todavía no está claro si las personas con daño cerebral tendrán una respuesta fisiológica similar a la de los sujetos sanos expuestos a eventos estresantes, y cómo las lesiones que afectan las áreas involucradas en la modulación a un nivel superior de la respuesta autónoma pueden alterar esta reacción.