Las enfermeras estamos expuestas a altos niveles de estrés. Si no sabemos gestionar y reparar el malestar emocional que este conlleva, a la larga podemos sufrir agotamiento profesional o síndrome de burnout.Con este trabajo pretendemos dar relevancia a nuestro propio cuidado, poner de manifiesto que somos vulnerables y necesitamos herramientas que nos ayuden a prevenir estas situaciones.Algunas teóricas, nos hablan de la enfermera como una persona completa y no solo como un agente de cuidados, la enfermera cuida con su persona y como tal requiere estar sana para poder ejercer su profesión.Buscamos herramientas que nos ayuden en ello y muestren utilidad. Encontramos que la autocompasión es una importante aliada personal. La autocompasión es una práctica retomada del budismo, la cual se puede aprender y ha demostrado que ayuda a gestionar esos altos niveles de estrés que nos llevan al desgaste personal y profesional.