Los pacientes que ingresan en Unidades de Hospitalización Breve de Psiquiatría presentan frecuentemente conductas adictivas. Sin embargo, en pocas ocasiones suponen el motivo principal de ingreso y suelen ser una causa predisponente, precipitante o mantenedora de otros síntomas o síndromes psiquiátricos cuando precisan de un abordaje en la Unidad de agudos. En pacientes con conducta suicida, entendemos las conductas adictivas a sustancias como factores de riesgo y una comorbilidad asociada, pero a menudo no exploramos ni consideramos las adicciones sin sustancia de la misma forma. Abordar los sentimientos de vergüenza y culpa asociados a las adicciones sin sustancia parece ser clave en la reducción del riesgo de suicidio.En el caso de las conductas adictivas a sustancias, la estancia en la Unidad de Hospitalización Breve puede suponer una primera fase de desintoxicación previa a una fase de deshabituación en dispositivos ambulatorios intensivos o en Comunidades Terapéuticas. Al ser escasos este tipo de recursos específicos para adicciones sin sustancia y por tratarse de patologías menos conocidas, no es habitual que la desintoxicación de una adicción conductual sea el motivo primario de ingreso. Dada la elevada comorbilidad de las conductas adictivas con y sin sustancia, aparecen casos en los que el ingreso para la desintoxicación de una sustancia conlleva el abordaje de una adicción comportamental.Un reto del clínico en la Unidad de Hospitalización Breve es la identificación y correcto diagnóstico de todas las conductas adictivas, incluyendo las comportamentales, que presenta el paciente para mejorar el tratamiento y el pronóstico.