No hay dolor ni sueño que signifiquen lo mismo para cada deportista. No hay dos lesiones iguales y el dolor es señal prototípica de la representación del cuerpo, sobre el que actúan en toda lesión deportiva: sustancias químicas, factores mecánicos y mecanismos psíquicos. Por ejemplo: un dolor en la pierna que persiste e invalida la posibilidad de competir, un mal paso o un paso no realizado en la paternidad del record, el fallido de