El uso de las técnicas de neuromodulación cerebral no invasiva en el campo de la neuropsiquiatría representa un cambio en el paradigma del abordaje terapéutico de los pacientes con trastornos mentales. Comprender los neurocircuitos subyacentes a los síntomas neuropsiquiátricos permite una intervención terapéutica específica y personalizada, que no solo tiene el potencial de aliviar la sintomatología, sino que también presenta efectos neurobiológicos duraderos en la función cerebral.