Un beneficio de mindfulness podría referirse al tratamiento psicoterapéutico de pacientes con esquizofrenia (EZ) y estados mentales de alto riesgo por su relación con el deterioro de la cognición social (CS). Además, las deficiencias en CS se reconocen como características centrales de la enfermedad en los trastornos psicóticos y afectivos, como son la EZ y el Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC). El objetivo del estudio fue investigar predictores significativos de sintomatología afectiva en muestras de EZ, TOC y controles sanos. La muestra fue de 91 participantes (EZ = 30; TOC = 31; controles = 30) con una media de edad de 43,37 años (DT=11,50), 45 eran hombres y 46 mujeres. Los participantes completaron los siguientes instrumentos: Eyes Test (reconocimiento emocional); Hiting Task (teoría de la mente); Ambiguous Intentions and Hostility Questionnaire (AIHQ, estilo atribucional); el Índice de reactividad interpersonal (IRI) (empatía); MAAS (mindfulness rasgo), FFMQ-SF (facetas de mindfulness) y el HADS (sintomatología afectiva). Los resultados de la regresión jerárquica mostraron predictores significativos de la sintomatología afectiva: del AIHQ la subescala del sesgo de Anger-Bias (AS) (β=0.235) y la de Intentionality-Bias (IS) (β=0.247), del FFMQ la subescala de no reactividad (β=-0.246) y la de no juicio (β=-0.176), la MAAS (β=-0.31) y la Hiting Task (β=0.23). Los análisis de mediación mostraron la variable de teoría de la mente (Hiting Task), como mediadora de la psicopatología y la sintomatología afectiva. En conclusión, los resultados de este estudio señalan el papel de las habilidades de mindfulness y CS en la predicción de sintomatología afectiva.