Existen límites difusos entre los conceptos de neurosis obsesiva, trastorno obsesivo compulsivo o trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad. Asimismo, es habitual encontrarnos en la práctica clínica pacientes que presenten síntomas que correspondan con esta amplia categoría clínica. A día de hoy, podemos encontrar consenso en que el tratamiento de elección para el TOC es la terapia de conducta o terapia cognitivo conductual más ISRS. Por otro lado, varias investigaciones han mostrado evidencia de base biológica en la etiología del TOC y contribución genética de la obsesividad. Las clasificaciones nosológicas como DSM o CIE facilitan un diagnóstico descriptivo, sin embargo, una de las mayores complejidades a las que nos enfrentamos, consiste en el plan de tratamiento y el transcurso de la psicoterapia. Continuamos enfrentándonos a la controversia entre el abordaje del TOC y el TPOC, este último, responde con cierto éxito a la psicoterapia de corte psicoanalítico. En suma, se intentará poner de manifiesto que el conocimiento de los abordajes psicodinámicos tienen mucho que ofrecer para el tratamiento de las diversas patologías que se engloban bajo el paraguas del “TOC”, es decir, para aquellos patrones de comportamiento que comprometen rasgos de personalidad y defensas similares.