Los Trastornos de Conducta Alimentaria, entendidos como trastornos psiquiátricos graves que se caracterizan por un comportamiento anómalos en la alimentación o en el control del peso, suponen una causa importante de mortalidad por causa psiquiátrica, así como un deterioro grave de la salud física y del funcionamiento psicosocial de los pacientes.Asimismo, es frecuente encontrar, tanto en la literatura como en la práctica clínica diaria, la comorbilidad con otros trastornos mentales, siendo una de las más frecuentes los Trastornos de Personalidad. De esta manera, a lo largo de los últimos años se ha profundizado en esta línea, investigando acerca del papel que la personalidad -rasgos y trastornos- puede jugar en los Trastornos de Conducta Alimentaria, contribuyendo tanto al desarrollo como al mantenimiento o agravamiento de estos. El objetivo del trabajo presente será realizar un repaso de acerca de los Trastornos de Conducta Alimentaria y de cómo los diferentes rasgos de personalidad podrían relacionarse y condicionar la evolución de la enfermedad, atendiendo no sólo a los factores comunes que podrían explicar esta relación, sino también a las diferentes herramientas diagnósticas a considerar y el abordaje terapéutico del que estos pacientes podrían beneficiarse.