Desde el comienzo de la psiquiatría científica se han adoptado dos actitudes a la hora de plantear la concepción de los trastornos psicóticos: una analítica, que descompone los síntomas en diferentes tipos de psicosis especificas según la causa patógena; y otra sintética, que reúne los síntomas en una gran unidad denominada psicosis única, apareciendo respuestas preconfiguradas, o reacciones preexistentes, a las