Desde hace varios años, se han publicado diversos estudios que hablan acerca de la comorbilidad y/o el diagnóstico diferencial entre el trastorno de personalidad lÃmite y el trastorno del espectro autista. En este sentido, se está viendo que en numerosas ocasiones hay confusión entre dichos trastornos, ya que ambos presentan dificultad en la mentalización asà como similitudes a nivel clÃnico, como por ejemplo, dificultades en las relaciones personales, problemas de identidad, dificultad para controlar la ira y aparición de conductas autolesivas y suicidas, sobre todo en lo que respecta a las formas de TEA de alto funcionamiento. Asimismo, también se debe tener en cuenta que dichos trastornos pueden aparecer de forma comórbida y, en este caso, existe la hipótesis de que presentar rasgos del espectro autista podrÃa ser un factor para el desarrollo de alteraciones en la personalidad, debido sobre todo al déficit de teorÃa de la mente y de empatÃa. Además, hay un tercer aspecto que ha sido motivo de varios estudios: el hecho de que se produce una menor detección y un diagnóstico más tardÃo de TEA en el sexo femenino, el cual a su vez es sobre el que más recae el diagnóstico de TLP. Este infradiagnóstico o detección tardÃa podrÃa estar relacionado con varios factores, entre ellos, el hecho de que las niñas o mujeres con TEA suelen presentar una clÃnica menos ajustada a los criterios diagnósticos establecidos y suelen realizar mayores esfuerzos por encajar y compensar las dificultades que presentan.