El trastorno obsesivo compulsivo es una condición clínica que limita en el día a día y que genera un deterioro de la calidad de vida. Tiene una prevalencia del 2% pero un gran número de investigaciones y la experiencia clínica indican que la prevalencia puede ser mayor. Muchos pacientes no verbalizan sus síntomas por vergüenza, por lo que pueden pasar varios años entre la aparición y el inicio del proceso terapéutico.Los tratamientos para el TOC, tratamiento cognitivo-conductual y farmacológico (antidepresivos), existen y se aplican desde hace más de tres décadas pero para muchos pacientes este tratamiento no es el adecuado o directamente no lo reciben.La investigación hasta ahora, propone alternativas de otros tratamientos como la Terapia de Aceptación y Compromiso o intervenciones neuroquirúgicas y neuroestimulación. El TOC es uno de los trastornos que mayor resistencia presenta a los tratamientos debido a la complejidad y heterogeneidad de su sintomatología, por ello es necesario continuar con líneas de investigación sobre la evidencia y efectividad de más tratamientos a parte de la terapia cognitivo conductual y farmacológica.