Una fuga consiste en la acción de huir o escapar. Cuando hablamos de una fuga de origen psicógeno, frecuentemente nos encontramos ante pacientes que realizan un viaje repentino, con dificultad para recordar el pasado, confusión sobre su identidad, o incluso asunción de otra nueva. A menudo se presenta deterioro tanto físico como psíquico, así como largo tiempo sin estar en contacto con servicios de salud mental, ni recibir tratamiento psicofarmacológico. En el presente trabajo tratamos de revisar mediante una serie de casos registrados en nuestro hospital, la clínica, complicaciones, diagnóstico y evolución encontrada en estos pacientes que han realizado fugas en el contexto de patología mental.