Introducción
El estudio parte de la base de que existe un consenso cada vez mayor sobre la necesidad de combinar las medidas de una mala salud mental con las medidas de bienestar mental. El objetivo principal es demostrar que el bienestar no es simplemente la falta de síntomas negativos, y que integrar ambos factores puede ayudar a desarrollar intervenciones temprana...
Introducción
El estudio parte de la base de que existe un consenso cada vez mayor sobre la necesidad de combinar las medidas de una mala salud mental con las medidas de bienestar mental. El objetivo principal es demostrar que el bienestar no es simplemente la falta de síntomas negativos, y que integrar ambos factores puede ayudar a desarrollar intervenciones tempranas más eficaces para los jóvenes.
Métodos
La investigación contó con la participación de 136 adolescentes (74 mujeres) vinculados al Estudio Longitudinal del Cerebro Adolescente (LABS) entre 2018 y 2025. Los participantes, con edades comprendidas entre los 12 y 14 años, completaron hasta cuatro evaluaciones en un periodo de 12 meses. Para el análisis se utilizaron dos herramientas principales:
• Escala COMPAS-W: Para medir el bienestar (Compostura, Valor propio, Maestría, Positividad, Logro y Satisfacción).
• Escala K10: Para medir el malestar o distrés psicológico. A partir de estos datos, se crearon grupos basados en niveles "bajo" y "moderado-alto" de ambas dimensiones.
Resultados
El análisis permitió identificar cuatro perfiles de salud mental bien diferenciados entre los adolescentes:
1. Floreciente con alto malestar (n = 45; 24 mujeres).
2. Floreciente con bajo malestar (n = 44; 22 mujeres).
3. Lánguido con alto malestar (n = 37; 27 mujeres).
4. Lánguido con bajo malestar (n = 10; 1 mujer).
Además, se encontraron diferencias significativas según el sexo en la conformación de estos perfiles (p < 0.001).
Conclusión
Este estudio longitudinal destaca la naturaleza compleja de la salud mental durante la adolescencia temprana. El hallazgo más relevante es que los adolescentes que "florecen" pero experimentan un alto nivel de malestar son un grupo común y representan un subgrupo vulnerable que a menudo no es reconocido. Los autores concluyen que estos jóvenes corren el riesgo de desarrollar problemas de salud mental más graves en el futuro, lo que justifica la creación de intervenciones tempranas específicas para ellos.
Resumen y adaptación editorial: María Dolores Asensio Moreno (Cibermedicina / Psiquiatria.com)
Fuente original: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41074894/
Este contenido es un resumen adaptado. La autoría científica corresponde a los autores originales. Artículo distribuido bajo licencia Creative Commons según la fuente original.