España está a la cabeza de los países con una mayor incidencia de sobrepeso y obesidad en la población infantil y juvenil. De acuerdo con el Estudio Aladino (Alimentación, Actividad Física, Desarrollo Infantil y Obesidad), el 45% de la población infantil entre los 6 y 9 años presenta exceso de peso. A esto se suma que patologías que hasta ahora se consideran de adultos, casi ancianos, se están empezando a detectar cada vez con más frecuencia en los niños, caso de la hipertensión arterial o la diabetes tipo 2.
Todo ello está haciendo que cada vez se preste más atención a la salud en este tramo de edad y uno de los investigadores que, sin lugar a dudas, está liderando las iniciativas en este sentido es el doctor Valentín Fuster, presidente del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) y director del Instituto Cardiovascular del Hospital Mount Sinai Heart (Nueva York), que hace unos días impartió la conferencia magistral 'Salud, Juventud y Sociedad', en el marco del XI Curso Internacional de Actualización en salud mental del Niños y del Adolescente, celebrado en Madrid.
Durante la misma, el doctor Fuster reiteró que la educación es el pilar sobre el que se sustenta la prevención de la salud física y mental. "Hay que educar a los niños", aseguró "para que lleguen a la edad adulta con buena salud, ya que constituye la forma más efectiva para evitar factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, sobre todo la obesidad asociada a un mala dieta". Este reconocido investigador pone énfasis en iniciar esta labor educativa lo antes posible. "Existen estudios que han mostrado que los hábitos relacionados con la alimentación, la actividad física e inclusive las adicciones comienzan a formarse a edades muy tempranas. Incluso hay investigaciones que apuntan a que estos hábitos pueden transmitirse de los padres a los niños recién nacidos".
En esta línea, el programa SI¡ (Salud Integral), una iniciativa promovida por el doctor Fuster para favorecer unos hábitos de vida saludable en la infancia, y que se está empezando a promover en distintas partes del mundo, entre ellas España, centra toda la atención en la población entre los tres y cinco años, periodo en el que se produce su acercamiento al mundo escolar.
Pero el cuidado de la salud física no puede contemplarse como un hecho aislado, sino que debe ir acompañado también de medidas que garanticen una buena salud mental, previniendo conductas como las adicciones al alcohol, tabaquismo y otras drogas. "Las investigaciones científicas del programa si revelan que para implementar hábitos saludables debemos trabajar también en el control de las emociones, y esta doble vía de actuación puede permitirnos evitar problemas como la obesidad y prevenir posibles adicciones al tabaco, alcohol o drogas". Estas últimas constituyen hoy en día factores de riesgo tanto de enfermedad mental como cardiovascular.
"Es preocupante", asegura el doctor Fuster, "comprobar los altos niveles de adicción a sustancias como el tabaco y el alcohol entre los niños españoles". De acuerdo con el Estudio Estudes (Encuesta Escolar sobre Uso de Drogas en Estudiantes de Enseñanzas Secundarias. Año 2010) un estudio epidemiológico realizado entre 32.000 estudiantes de 14 y 18 años, el 73% afirmaba haber consumido bebidas alcohólicas en el último año, el 32% fumado tabaco, el 26% cannabis, y el 2% tomado cocaína. Más en concreto, el 60% habían bebido en el último mes.
"Con nuestra aproximación", precisa el doctor Fuster, "en cierta manera cerramos el círculo: se educa para lograr una salud física y se previene también la aparición de posibles problemas de salud mental". Además, el programa SI! apuesta por un manera de vida que transmita optimismo y por centrar los esfuerzos personales en aquello en que se está preparado o se tiene más talento, lo que evitará la frustración y el estrés, que impacta de forma negativa tanto en la salud física como mental.
Para este reconocido investigador, las claves de la salud física se centran en la práctica del ejercicio físico, en evitar el consumo de tabaco y en seguir la dieta adecuada; y las que conducen a la salud mental se resumen en las que denomina las cuatro T: tiempo para reflexionar, talento para descubrir, transmisión de positividad y capacidad de tutelar.