El trastorno límite de personalidad se identificó ya en el siglo XIX como enfermedad, ubicándose en el límite entre la psicosis y la neurosis. Sin embargo, y según las posteriores aportaciones psicoanalíticas, se reforzó la idea de que, aunque el sentido de identidad es débil, se conserva la capacidad para evaluar la realidad.Entre las tres características principales de este trastorno se encuentra: un inestable sentido del yo con