INTRODUCCIÓN. El encuadre de Trauma Complejo no es contemplado por la totalidad de la población clínica, por lo que existe una gran heterogeneidad en los diagnósticos que reciben y en la atención que se presta a este grupo de pacientes.OBJETIVO. Visibilizar la entidad de Trauma Complejo y con ello, mejorar la calidad asistencial.MATERIAL Y MÉTODO. Presentamos, en primera persona, un caso de manejo complejo. En la historia familiar, han existido dos puntos de inflexión en los que se ha llegado a plantear el cese de la adopción tras ocho años de convivencia en el núcleo familiar.RESULTADOS. Se trata del caso de una niña adoptada a los 6 años de edad, actualmente preadolescente, que a lo largo de su trayectoria clínica ha recibido múltiples diagnósticos y ensayado diferentes tratamientos psicofarmacológicos. Las conductas son especialmente disruptivas -o peor gestionadas- en el medio escolar, por lo que la menor, permanece expulsada del centro la mayor parte del tiempo.DISCUSIÓN. Venimos observando que el trauma en las diferentes etapas madurativas, se vuelve a abrir. Es más, en la pre-adolescencia y en la adolescencia, sin querer-queriendo, se empieza a revisar la propia identidad, se mira hacia atrás, puede empezar a resonar lo vivido y se revuelven experiencias vinculares previas. En el adolescente que convive con situaciones pasadas de trauma que aún hoy son presente, se produce una explosión desorganizada de los afectos.