Los maestros de Educación Infantil y Educación Primaria viven un período de incertidumbre en relación con lo que se debe enseñar a los niños en materia de escritura. A raíz de los estudios realizados por Ferreiro y Teberosky (1979), hemos pasado de una época en la que predominaban los aspectos figurativos y perceptivos de la escritura a un período en el que se subraya la dinámica constructiva de los niños. De una época en la que las normas a seguir en la escritura estaban claramente establecidas, a una época en la que la normativa a seguir y los períodos de adquisición de dichas normas están en franca crisis. En nuestra ponencia, por una parte, tratamos de superar esta contraposición entre los aspectos figurativo-perceptivos y constructivos, diferenciando la etapa de la Educación Infantil en la tienen más reflejo las propuestas que resaltan los aspectos constructivos de la escritura, del primer ciclo de Educación Primaria en el que, sin los olvidar la perspectiva constructivista, tienen más vigencia los aspectos de la reproducción de la forma y de la trayectoria de las grafías. Por otra parte, intentamos diferenciar las escrituras disgráficas de las escrituras armónicas, en base a una normativa que proponemos. A continuación, diferenciamos las disgrafías de planificación, simbolización y de ejecución y mostramos formas para su evaluación. Finalmente, proponemos una herramienta de evaluación de la disgrafía caligráfica.