Los maestros de Educación Infantil y Educación Primaria viven un período de incertidumbre en relación con lo que se debe enseñar a los niños en materia de escritura. A raíz de los estudios realizados por Ferreiro y Teberosky (1979), hemos pasado de una época en la que predominaban los aspectos figurativos y perceptivos de la escritura a un período en el que se subraya la dinámica constructiva de los niños. De una &eacut