En el póster se presenta el caso clínico de una mujer de 45 años con un diagnóstico de amaxofobia y síntomas depresivos. El tratamiento constó de 18 sesiones semanales, durante las cuales se aplicaron técnicas de la terapia cognitivo-conductual y un componente basado en la compasión. Se analizan los ejercicios empleados para trabajar la compasión, las dificultades encontradas y las estrategias utilizadas para solventarlas. A raíz de los resultados obtenidos, no solo se observó una reducción de la sintomatología sino un incremento de la auto-compasión y de la auto-eficacia. Por último, se discute sobre los resultados obtenidos y se reflexiona sobre la compasión como herramienta terapéutica en la amaxofobia. En concreto, el potencial de este componente en combinación con otras técnicas para el tratamiento de esta patología. Igualmente, se comentan las barreras que los terapeutas pueden encontrar para emplear esta técnica y las habilidades terapéuticas necesarias para implantarla.