La atención al paciente no solo conlleva la obligación de curar la enfermedad, sino también el alivio del sufrimiento (Cassell, 1982). Sin embargo, el sufrimiento constituye una experiencia subjetiva, por lo que resulta difícil valorarlo. Bayés et al. (1997) consideran la percepción subjetiva del paso del tiempo en los pacientes con enfermedades avanzadas como una medida indirecta del mismo. Actualmente, es amplia la literatura que recomienda su uso como