El termino Trastornos del espectro autista (TEA) es un trastorno del neurodesarrollo que se caracteriza por serias dificultades en la comunicación y la interacción social y por patrones de conducta, intereses o actividades restringidos, repetitivos y persistentes (Asociación Americana de Psiquiatria, 2013). Su manifestación es en los primeros años de vida, presentando una evolución crónica, con diferentes grados de adaptación y funcionamiento en el área del lenguaje y del desarrollo intelectual. Se podría concretar el término espectro, el cual refleja la variabilidad en la etiología, manifestación de la enfermedad y posibilidades variadas en cada niño con TEA (Hervás Zúñiga, Balmaña & Salgado, 2017; Center for Disease and Prevention, 2018).