El síndrome de Wernicke-Korsakoff se debe al déficit de tiamina, siendo el abuso de alcohol la principal causa. Las la triada clásica en la fase aguda son confusión, oftalmoplejia y ataxia, siendo la amnesia anterógrada una secuela característica. La importancia de identificar este síndrome de manera precoz radica en que la rápida instauración del tratamiento parenteral con Tiamina condicionará el pronóstico del paciente. Las formas subclínicas y las presentaciones atípicas de la enfermedad, así como otros factores, conllevan en ocasiones al infradiagnóstico de esta enfermedad. Se presenta el caso de un varón de 49 años que fue hospitalizado por presentar conductas desorganizadas y discurso incoherente. El paciente se diagnóstico de encefalopatía de Wernicke por lo que se inició tratamiento con Tiamina parenteral. A pesar de revertir la clínica de encefalopatía, el paciente manifestó fallos mnésicos compatibles con la amnsia anterógrada propia de la demencia de Korsakoff.