El Trastorno por Déficit de atención e Hiperactividad (TDAH) se presenta frecuentemente de forma comórbida con otros trastornos mentales. A menudo, resulta una entidad infradiagnosticada, sobre todo en el paciente adulto, siendo la principal causa de ello el hecho de no pensar en el TDAH a la hora de realizar un diagnóstico diferencial completo. Uno de los trastornos más frecuentemente asociados al TDAH es el trastorno por Uso de Sustancias (TUS). Para realizar un correcto enfoque y tratamiento en cada caso, sería importante tener en cuenta todas y cada una de las posibles patologías comórbidas, puesto que el resultado del tratamiento no será probablemente óptimo si no tenemos en cuenta la necesidad de abordar sendos trastornos. En diversos estudios en los que se ha analizado la comorbilidad TUS-TDAH, se ha observado una alta tasa de consumo de sustancias estimulantes (sobre todo cocaína y anfetaminas). Esto podría explicarse, al menos parcialmente, con ayuda de la hipótesis de la automedicación (y estaría en consonancia con el uso de sustancias estimulantes como parte de la psicofarmacología disponible a la hora de tratar el TDAH), junto con el aprendizaje de estrategias maladaptativas basadas en el consumo. El objetivo de este trabajo es el de estudiar brevemente algunos de los artículos publicados que analizan la asociación entre TDAH y consumo de estimulantes a fin de dar una mayor visibilidad a este fenómeno y facilitar la inclusión del TDAH dentro del proceso del diagnóstico diferencial habitual en la práctica clínica.