INTRODUCCION Y DESCRIPCION DEL CASO La prevalencia de los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) ha aumentado en los últimos años rondando actualmente el 15%. Los varones representan entre un 10 y un 15 % de todos los pacientes con TCA.Presentamos a un hombre de 45 años diagnosticado tardíamente de anorexia nerviosa con clínica orgánica grave. EXPLORACION Y PRUEBAS COMPLEMENTARIASEl paciente ha presentado un contacto escaso con salud mental debido a la ausencia de conciencia de enfermedad. Durante su único ingreso, se ha realizado anamnesis completa, presentando como síntomas destacables: bradipsiquia, distanciamiento afectivo, restricción alimentaria, práctica de ejercicio, uso de laxantes y minimización de síntomas.Se realiza analítica completa con serologías, electrocardiograma, radiografías de tórax, colonoscopia y gastroscopia, destacando alteración del perfil nutricional, Leucocitos 2460, Hemoglobina 6 g/dL, Plaquetas 143000, ferritina: 9 ng/mL y detectándose a la exploración física hipercarotinemia, tonos cardiacos apagados, bradicardia de 38 latidos por minuto, Índice de Masa Corporal: 17 kg/m2.DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL Y TRATAMIENTOComo diagnóstico diferencial planteamos la posibilidad de trastorno de la conducta alimentaria en varón adulto. El paciente del caso presenta como factores de riesgo antecedentes familiares de bulimia nerviosa, obesidad en la infancia y práctica de deporte de competición durante la pubertad y adolescencia.Respecto al tratamiento, se inicia terapia con hierro, se realiza psicoeducación, intervención familiar y técnicas cognitivo- conductuales.DISCUSION Y CONCLUSIONESEl diagnóstico precoz de trastorno de la conducta alimentaria en varones supone un reto dado que éstos pueden no re­conocer los síntomas a causa de que existe menor conciencia social y menor exposición a determinados factores respecto a las mujeres