Introducción
La creatividad, entendida como la capacidad y la motivación para generar ideas o comportamientos novedosos y personalmente significativos, constituye una dimensión relevante del funcionamiento humano que trasciende el ámbito artístico. En el contexto clínico, la creatividad se ha asociado a procesos cognitivos, emocionales y motivacionales complejos, estrechamente relacionados con los sistemas dopaminérgicos del cerebro.
La enfermedad de Parkinson (EP), tradicionalmente caracterizada por sus síntomas motores, presenta también un amplio espectro de manifestaciones no motoras que afectan a la cognición, la conducta y la personalidad. En los últimos años, diversos estudios han observado cambios en la creatividad de personas con EP, tanto incrementos como disminuciones, lo que ha suscitado un creciente interés desde la neuropsicología y la psiquiatría.
Este artículo analiza de forma integrada la evidencia disponible sobre los factores que modulan la creatividad en la enfermedad de Parkinson, con especial atención a los síntomas neuropsicológicos no motores, los tratamientos dopaminérgicos y las características de personalidad. El objetivo es ofrecer una visión útil para profesionales sanitarios interesados en una comprensión más amplia y centrada en la persona de la EP.
Creatividad y enfermedad de Parkinson
Una dimensión poco explorada del Parkinson
Aunque la EP se asocia habitualmente a rigidez, bradicinesia y temblor, cada vez resulta más evidente que los cambios conductuales y motivacionales forman parte esencial del cuadro clínico. La creatividad, como expresión de iniciativa, flexibilidad cognitiva y motivación, puede verse alterada de manera significativa en este contexto.
Estudios epidemiológicos previos han descrito tanto una reducción de la actividad creativa, vinculada a apatía y enlentecimiento cognitivo, como un aumento del compromiso creativo, especialmente en personas tratadas con fármacos dopaminérgicos. Esta dualidad sugiere que la creatividad en la EP no responde a un único mecanismo, sino a la interacción de múltiples factores.
Creatividad como fenómeno multidimensional
Desde una perspectiva neuropsicológica, la creatividad no depende de un único dominio cognitivo. Implica procesos ejecutivos, motivación, rasgos de personalidad y contexto vital. Por ello, su estudio en la EP ofrece una ventana privilegiada para comprender cómo los cambios neurobiológicos se traducen en variaciones complejas del comportamiento humano.
Síntomas no motores y creatividad
Apatía y reducción de la creatividad
Entre los síntomas no motores de la EP, la apatía destaca por su impacto funcional. Se caracteriza por una disminución de la motivación y la iniciativa, factores estrechamente ligados a la expresión creativa. La evidencia sugiere que niveles elevados de apatía se asocian a una menor producción creativa y a una reducción del interés por actividades previamente significativas.
Esquizotipia negativa y desorganizada
La esquizotipia, entendida como un conjunto de rasgos de personalidad relacionados con experiencias perceptivas, afectivas y cognitivas atípicas, también ha sido explorada en la EP. En particular, la esquizotipia negativa se ha vinculado a menor creatividad, mientras que la esquizotipia desorganizada parece predecir descensos en la actividad creativa a lo largo de la enfermedad. Estos hallazgos refuerzan la idea de que la creatividad está modulada por factores de personalidad que pueden verse alterados o amplificados en el contexto neurodegenerativo.
Tratamientos dopaminérgicos y aumento de la creatividad
El papel de la dopamina
La dopamina desempeña un papel central en los circuitos de recompensa, motivación y exploración conductual. En la EP, los tratamientos dopaminérgicos, especialmente los agonistas de la dopamina, han sido asociados a cambios conductuales que incluyen un mayor compromiso con actividades creativas. Este fenómeno ha sido interpretado como una consecuencia de la estimulación dopaminérgica de circuitos mesolímbicos, que favorecen la búsqueda de novedad y la implicación en actividades gratificantes.
Creatividad y efectos conductuales
El aumento de la creatividad en algunos pacientes tratados con agonistas dopaminérgicos se inscribe dentro de un espectro más amplio de cambios conductuales. Desde una perspectiva clínica, resulta relevante distinguir entre una mayor implicación creativa adaptativa y otras conductas potencialmente problemáticas, sin asumir de forma automática una relación patológica.
Estudio transversal sobre creatividad en la EP
Diseño y muestra
Un estudio transversal reciente analizó los cambios autoinformados en la creatividad en una muestra de 360 personas con enfermedad de Parkinson. Los participantes completaron un cuestionario específico sobre creatividad, junto con medidas de personalidad, estilo de vida y variables clínicas.
Se evaluaron rasgos de personalidad mediante el modelo de los cinco grandes factores y escalas de esquizotipia, así como aspectos del estilo de vida como el tiempo libre y la presencia de un estilo de vida creativo desde el inicio de los síntomas.
Variables clínicas y cognitivas
Entre los factores clínicos analizados se incluyeron la gravedad de la enfermedad, evaluada mediante la escala de Hoehn y Yahr, el funcionamiento cognitivo global medido con el MoCA y el uso de tratamientos dopaminérgicos. Este enfoque permitió explorar la creatividad desde una perspectiva integral, combinando variables neuropsicológicas y contextuales.
Resultados principales
El modelo analítico, basado en técnicas de aprendizaje automático mediante árboles de decisión potenciados por gradiente, explicó aproximadamente el 23 % de la varianza en los cambios de creatividad. Este porcentaje, aunque moderado, resulta relevante dada la complejidad del fenómeno estudiado.
Los principales predictores de un aumento de la creatividad fueron el uso de agonistas dopaminérgicos, la extroversión, una mayor disponibilidad de tiempo libre y la presencia de un estilo de vida creativo desde fases tempranas de la enfermedad. Por el contrario, la esquizotipia desorganizada se asoció de forma consistente con disminuciones en la creatividad.
Implicaciones clínicas y enfoque centrado en la persona
Estos hallazgos subrayan la importancia de considerar la creatividad como parte del espectro neuropsicológico de la enfermedad de Parkinson. Desde un enfoque centrado en la persona, reconocer y comprender los cambios creativos puede contribuir a una mejor adaptación psicosocial y a intervenciones más individualizadas.
Asimismo, el estudio pone de relieve que la creatividad no depende exclusivamente de factores farmacológicos, sino que emerge de la interacción entre tratamiento, personalidad y contexto vital. Esta visión integradora resulta especialmente valiosa para profesionales de la salud mental implicados en el seguimiento longitudinal de personas con EP.
Conclusiones prácticas
La creatividad en la enfermedad de Parkinson es un fenómeno complejo, influido por síntomas no motores, rasgos de personalidad, tratamientos dopaminérgicos y factores del estilo de vida. Su evaluación ofrece información relevante sobre la vivencia subjetiva de la enfermedad y puede enriquecer el abordaje clínico más allá de los síntomas motores.
Incorporar esta dimensión en la práctica clínica y en la investigación futura puede favorecer una comprensión más completa y humana de la EP, alineada con modelos de atención centrados en la persona.
Resumen y adaptación editorial:Virginia Candelas García (Cibermedicina / Psiquiatria. com)
Fuente original: Neuropsychological insights into creativity in people with Parkinson’s disease - NPJ Parkinsons Dis. 2025 Nov 19; 11:324
Texto completo disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12630753/
Este contenido es un resumen adaptado. La autoría científica corresponde a los autores originales.
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