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Reconocimiento facial de emociones y conducta empática en demencias no frontotemporales



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Artículo | Fecha de publicación: 05/02/2026
Artículo revisado por nuestra redacción

Introducción Los cambios conductuales y emocionales forman parte del espectro clínico de muchas demencias y suponen un reto significativo tanto para los profesionales sanitarios como para los cuidadores. Entre estos cambios, la aparición de conductas agresivas y la disminución de la empatía destacan por su impacto en la convivencia, la calidad de vida y la carga...

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Introducción


Los cambios conductuales y emocionales forman parte del espectro clínico de muchas demencias y suponen un reto significativo tanto para los profesionales sanitarios como para los cuidadores. Entre estos cambios, la aparición de conductas agresivas y la disminución de la empatía destacan por su impacto en la convivencia, la calidad de vida y la carga del cuidador. Tradicionalmente, estos síntomas se han vinculado al deterioro cognitivo global y, de forma más específica, a alteraciones en las funciones ejecutivas. En los últimos años, la investigación en cognición social ha puesto el foco en procesos como el reconocimiento facial de emociones, una habilidad clave para la interacción social eficaz. Los déficits en esta capacidad han sido ampliamente descritos en la demencia frontotemporal variante conductual, donde se asocian claramente a alteraciones empáticas y conductuales. Sin embargo, en otros tipos de demencia, el papel del reconocimiento facial de emociones sigue siendo menos claro. El presente artículo revisa y contextualiza los hallazgos de un estudio centrado en personas con demencia no frontotemporal, analizando la relación entre el reconocimiento facial de emociones, el funcionamiento cognitivo y la presencia de conductas empáticas y agresivas. El objetivo es aportar una lectura clínica útil para profesionales de la psiquiatría, la psicología y la neurología.


Cognición social y demencia


El reconocimiento facial de emociones como componente de la cognición social


La cognición social engloba los procesos mentales que permiten comprender y responder adecuadamente a los estados mentales y emocionales de otras personas. El reconocimiento facial de emociones constituye uno de sus pilares fundamentales, ya que facilita la interpretación rápida de señales sociales y la regulación de la conducta interpersonal. Desde un punto de vista neuropsicológico, este proceso implica la integración de sistemas perceptivos, emocionales y cognitivos, con la participación de regiones temporales, límbicas y prefrontales. Las alteraciones en cualquiera de estos sistemas pueden comprometer la capacidad para identificar correctamente emociones básicas como la ira, el miedo o la tristeza.


Diferencias entre demencia frontotemporal y otras demencias


En la demencia frontotemporal variante conductual, los déficits en cognición social son un rasgo nuclear del cuadro clínico y se relacionan directamente con la pérdida de empatía y la aparición de conductas socialmente inapropiadas. En cambio, en demencias como la enfermedad de Alzheimer u otras demencias mixtas, los síntomas sociales suelen interpretarse como secundarios al deterioro cognitivo global. Esta distinción ha llevado a plantear si los déficits en reconocimiento facial de emociones desempeñan un papel independiente en la conducta social de las demencias no frontotemporales o si, por el contrario, su impacto es limitado.


Objetivos y diseño del estudio


El estudio analizado se propuso explorar esta cuestión en una muestra de personas con diagnóstico reciente de demencia atendidas en una clínica de memoria hospitalaria, excluyendo explícitamente los casos de demencia frontotemporal variante conductual. Los objetivos principales fueron, en primer lugar, determinar si el reconocimiento facial de emociones estaba deteriorado en este grupo en comparación con personas sanas. En segundo lugar, se analizó la relación entre esta capacidad, el funcionamiento cognitivo general y la presencia de conductas empáticas y agresivas, evaluadas de forma indirecta mediante informantes cercanos.


Métodos de evaluación neuropsicológica y conductual


Evaluación cognitiva


La muestra estuvo compuesta por 80 personas con demencia no relacionada con la variante conductual frontotemporal. El reconocimiento facial de emociones se evaluó mediante la Prueba de las 60 Caras de Ekman, una herramienta ampliamente utilizada para medir la identificación de emociones básicas a partir de expresiones faciales. El funcionamiento cognitivo global se midió con el Mini Examen del Estado Mental, mientras que la velocidad de procesamiento y las funciones ejecutivas se evaluaron mediante pruebas estandarizadas de sustitución, fluidez verbal y memoria de trabajo.


Evaluación de empatía y agresividad


La conducta empática y agresiva no se midió mediante observación directa, sino a través de puntuaciones indirectas aportadas por un proxy, utilizando escalas validadas de preocupación empática y agresión. Este enfoque refleja la práctica clínica habitual, donde la información del entorno resulta clave para valorar cambios conductuales.


Resultados principales


Deterioro del reconocimiento facial de emocionesLos resultados mostraron que las personas con demencia no frontotemporal presentaban un deterioro significativo en el reconocimiento facial de emociones en comparación con controles sanos. Este hallazgo confirma que los déficits en cognición social no son exclusivos de la demencia frontotemporal y pueden aparecer en otras demencias desde fases relativamente tempranas.


Relación con conducta empática y agresiva


Sin embargo, el estudio no encontró una relación significativa entre el deterioro en el reconocimiento facial de emociones y las puntuaciones indirectas de conducta agresiva o poco empática. De forma similar, las alteraciones en velocidad mental y funciones ejecutivas tampoco se asociaron de manera directa con estos comportamientos. Un hallazgo relevante fue la asociación entre puntuaciones más bajas en el Mini Examen del Estado Mental y un mayor deterioro en el reconocimiento facial de emociones, lo que sugiere que esta habilidad puede verse influida por la gravedad global del deterioro cognitivo.


Interpretación clínica de los hallazgos


Desde una perspectiva clínica, estos resultados apuntan a que, en demencias no frontotemporales, las alteraciones empáticas y conductuales podrían estar más relacionadas con la progresión global de la enfermedad que con déficits específicos en cognición social. Esto contrasta con el patrón observado en la demencia frontotemporal, donde el reconocimiento emocional desempeña un papel central. Este matiz es relevante para la evaluación neuropsiquiátrica, ya que sugiere que la presencia de conductas agresivas o de apatía empática en estas demencias no debe interpretarse automáticamente como consecuencia de un déficit específico en reconocimiento emocional.


Implicaciones para la práctica clínica y la investigaciónE


n la práctica clínica, los resultados refuerzan la importancia de evaluar el estado cognitivo global al interpretar cambios conductuales en personas con demencia. Asimismo, subrayan la necesidad de utilizar baterías de evaluación que incluyan, pero no se limiten a, medidas de cognición social. Desde el punto de vista de la investigación, el estudio pone de manifiesto la necesidad de diseños longitudinales que permitan analizar cómo evolucionan el reconocimiento emocional y la conducta social a lo largo del curso de la enfermedad, así como su interacción con otros dominios cognitivos.


Conclusiones prácticas


El reconocimiento facial de emociones se encuentra deteriorado en personas con demencia no frontotemporal, pero este déficit no parece explicar por sí mismo las alteraciones empáticas o agresivas observadas en la clínica. Estos comportamientos podrían estar más estrechamente vinculados a la gravedad global de la enfermedad. Para los profesionales de la salud mental, estos hallazgos invitan a adoptar una visión integradora del comportamiento en la demencia, considerando tanto los aspectos cognitivos como el contexto clínico y evolutivo del paciente.


Resumen y adaptación editorial: Virginia Candelas García (Cibermedicina / Psiquiatria. com)


Fuente original: Social Cognition in Community Dwelling Persons With Dementia; Is Facial Emotion Recognition Related to Proxy Rated Empathy and Aggression?-Int J Geriatr Psychiatry. 2026 Jan 28; 41(2):e70194


Texto completo disponible en:https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12853075/


Este contenido es un resumen adaptado. La autoría científica corresponde a los autores originales.
Artículo distribuido bajo licencia Creative Commons según la fuente original.

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