El objetivo ha sido describir las conductas de salud y percepción de autocuidado del cuidador familiar. La muestra consta de 309 cuidadores de personas dependientes. Se ha utilizado un protocolo de evaluación para recoger información sobre aspectos sociodemográficos, conductas de salud y percepción de autocuidado. El 82, 2% son mujeres frente al 17, 8% que son hombres con una edad media de 55, 7 años. Los resultados ponen de manifiesto que conductas perjudiciales como el consumo de alcohol u otras sustancias son prácticamente inexistentes en la rutina del cuidador. Las conductas que aparecen con mayor frecuencia son alimentarse adecuadamente (54, 4%), realizar actividad física (48, 2%) y dormir horas suficientes (43, 4%). Sin embargo, menos de la mitad de ellos las realiza con frecuencia. En cuanto a la valoración que hacen sobre el cuidado que realizan de sí mismos, el 35, 6% percibe que se cuida “lo suficiente”, el 8, 4% “mucho” y el 56% de la muestra percibe que sus conductas de autocuidado son “poco o nada”. El 61, 6% ha tenido que acudir al médico por problemas de salud en los últimos tres meses y el 38, 8% afirma que toma algún fármaco por problemas de ansiedad o depresión. Existe un elevado número de cuidadores que han visto deteriorada su salud tras desempeñar dicho el rol y que, además, no tienen tiempo para cuidar de sí mismos. Se pone de manifiesto la importancia de llevar a cabo programas dirigidos hacia la promoción de la salud del cuidador y, por ende, hacia el bienestar de la persona dependiente.