El presente trabajo consiste en una revisión de un diagnóstico diferencial a partir de un caso clínico. Nuestra paciente es una mujer de 32 años que ingresa en un hospital psiquiátrico penitenciario desde junio de 2017 por delito de homicidio en grado de tentativa en la figura de la mujer de su enamorado. La paciente no presenta antecedentes psiquiátricos ni penales. Según la sentencia se barajan como posibles diagnósticos una erotomanía, un trastorno bipolar tipo I o un trastorno límite de personalidad. Sin embargo se plantea un diagnóstico diferencial entre una psicosis esquizofrénica y una psicosis delirante tipo trastorno erotomaniaco dada la evolución del cuadro y respuesta óptima al tratamiento neuroléptico.