Clásicamente se interpretan los síntomas de los pacientes con diagnóstico de Trastorno Antisocial de la Personalidad desde su manifestación conductual, generalmente de manipulación, estilo de vida parásito y falta de proyectos o metas, y alejadas de los parámetros eticos, morales e incluso legales para una sociedad, en un lugar y tiempo determinados. No se tiene en cuenta, sin embargo, la génesis signosintomatológica que provoca como