Forma parenquimatosa de la neurosifilis. Se trata de una meningoencefalitis difusa que aparece 10 a 20 años después del chancro. Cursa con demencia, ideas delirantes megalomaníacas, disartria, temblor y signo de Argyll-Roberston.
Enfermedad neurológica degenerativa que afecta al núcleo subtalámico, núcleo rojo, globo pálido, sustancia negra y núcleo dentado. Origina un síndrome extrapiramidal.
Un paciente esquizofrénico emplea paralogismos cuando utiliza palabras existentes pero dándoles una acepción propia de él. Por ejemplo, un paciente nos dice tengo dolores en la llanta para referirse a que tiene dolores de cabeza.
Se ha llamado así a los raros casos de paranoia en los cuales el delirio tiene un contenido favorable a la persona que lo padece, en vez de ser un delirio persecutorio o destructivo.
Rama de la ciencia que trata de los fenómenos psicológicos que no se pueden explicar por las leyes de la naturaleza. Comprende a la telepatía, la clarividencia, etc.
Sinónimo: parkinsonismo inducido farmacológicamente, efecto secundario extrapiramidal. El parkinsonismo yatrógeno que nos interesa es el producido por el bloqueo de los receptores dopaminérgicos por los neurolépticos. Se manifiesta con una clínica idéntica al parkinsonismo idiopático. George E. Crane (1912--) distingue entre un parkinsonismo agudo que aparece precozmente y que tiene todas las características de las formas idiopáticas y postencefálicas, y un parkinsonismo tardío, caracterizado por temblores groseros, pérdida de la expresividad facial y pérdida de los movimientos asociados, pudiendo estar limitado a una extremidad. El parkinsonismo tardío sería más frecuente en sujetos mayores de cincuenta años. En general el parkinsonismo yatrógeno responde a la retirada o reducción de la dosis de los antipsicóticos y al empleo de drogas anticolinérgicas. Fue descrito por primera vez por Hans Steck (1891-1980) en pacientes que estaban tomando reserpina o clorpromacina.
Enfermedad degenerativa de etiología desconocida y que produce síntomas parkinsonianos y demencia. Limitada a la isla de Guam y a las islas Marianas.
Según el Psychiatry Dictionary de Robert J. Campbell, la patografía es el estudio de cualquier enfermedad en la obra de un artista o del efecto de la vida del artista y de su desarrollo personal en su obra creativa.
Se llama así a la comorbilidad entre el abuso o dependencia de una sustancia y otro trastorno mental.
Este término es cada vez más usado en el campo de la salud mental para describir los complejos retos diagnósticos y terapéuticos que presentan los individuos afectados por estas dos condiciones concurrentes.
Características Principales
Interacción entre los trastornos: Los trastornos por uso de sustancias y los trastornos de salud mental pueden influenciarse y exacerbarse mutuamente. Por ejemplo, el uso de sustancias puede agravar los síntomas de un trastorno de salud mental, mientras que los síntomas psicológicos pueden aumentar la dependencia de las sustancias como forma de automedicación.
Complicaciones en el diagnóstico: La patología dual puede ser difícil de diagnosticar porque los síntomas de un trastorno pueden solaparse o enmascarar los del otro. A menudo, los síntomas psiquiátricos pueden ser malinterpretados como efectos del abuso de sustancias o viceversa.
Desafíos en el tratamiento: Tratar a los pacientes con patología dual es más complicado que tratar un solo trastorno debido a la necesidad de abordar ambos problemas simultáneamente. Los tratamientos deben ser integrados y abordar tanto la salud mental como la dependencia de sustancias.
Trastornos Comunes en la Patología Dual
Algunas combinaciones de trastornos son más comunes en la patología dual, como:
Depresión y alcoholismo
Trastorno bipolar y abuso de sustancias múltiples
Trastornos de ansiedad y dependencia de benzodiazepinas o cannabis
Esquizofrenia y abuso de sustancias como tabaco, cannabis o alcohol
Estrategias de Tratamiento
Enfoque integrado: Es fundamental un enfoque de tratamiento que integre y coordine servicios de salud mental y tratamiento de adicciones para abordar ambas condiciones de manera efectiva.
Terapia farmacológica: El uso de medicamentos puede ser necesario para tratar los trastornos psiquiátricos, así como para ayudar en la desintoxicación y el tratamiento del abuso de sustancias. La selección de medicamentos debe considerar la interacción entre ellos y con las sustancias de abuso.
Psicoterapia: Terapias como la terapia cognitivo-conductual (TCC) son efectivas para tratar ambos, los trastornos de uso de sustancias y los trastornos mentales. Otros enfoques incluyen la terapia motivacional y la terapia de grupo.
Apoyo continuo y manejo de casos: La patología dual requiere un seguimiento a largo plazo y soporte continuo para prevenir recaídas y asegurar la adherencia al tratamiento.
Tratamiento personalizado: Debido a la complejidad y variabilidad de la patología dual, el tratamiento debe ser altamente personalizado y ajustarse a las necesidades individuales del paciente.
Conclusión
El manejo efectivo de la patología dual es crucial y desafiante. Requiere un enfoque multidisciplinario y coordinado que abarque tanto el tratamiento de la adicción como el cuidado de la salud mental. La sensibilización y formación de los profesionales de la salud en el reconocimiento y manejo de la patología dual es fundamental para mejorar los resultados de estos pacientes.ChatGPT puede cometer errores. Considera verificar la información importante.
La patología dual se refiere a la coexistencia de un trastorno por uso de sustancias (como alcohol, drogas ilícitas o medicamentos prescritos de manera indebida) y al menos un trastorno mental (como depresión, ansiedad, trastornos de personalidad, etc.) en una misma persona.
Esta condición plantea un desafío especial tanto para el diagnóstico como para el tratamiento, ya que los trastornos interactúan entre sí, a menudo empeorando el curso clínico y el pronóstico de ambos.
El tratamiento de la patología dual es complejo y requiere un enfoque integrador que aborde simultáneamente ambos trastornos, teniendo en cuenta la interacción entre ellos.
Esto puede incluir una combinación de terapias farmacológicas, terapias conductuales y de apoyo, junto con la atención a cualquier problema social o ambiental subyacente.
El objetivo es proporcionar un enfoque holístico que no solo trate los síntomas, sino que también ayude al individuo a desarrollar estrategias para un estilo de vida más saludable y sostenible.
Para más información visitar la web de la Sociedad de patología dual.
Sinónimo: mal de la rosa, enfermedad de Casal (B. Llopis, 1952), mal de Casal. Enfermedad causada por deficiencia de niacina o ácido nicotínico. Se asocia con el abuso del alcohol, dieta vegetariana o desnutrición. Clásicamente se ha considerado que cursa con las tres D: demencia, dermatitis y diarrea. Otros trastornos psiquiátricos acompañantes pueden ser la depresión, la irritabilidad y el insomnio.
En él se produce la pérdida de la idea directriz, de modo que en medio del pensamiento normal se introducen ideas e imágenes absurdas e ilógicas, sin relación con la idea directriz o central, las asociaciones son laxas. Esto origina que al expresar este pensamiento el que lo oye no comprende lo que este hombre dice. Aunque tenga para el hablante un significado, es para los demás un pensamiento sin sentido, absurdo (M. Cabaleiro Goas). A veces, después de conocer la biografía del paciente, este pensamiento puede adquirir algún significado. Este pensamiento es típico del hombre esquizofrénico, sobre todo de las esquizofrenias hebefrénicas y residuales.
Sinónimo: pensamiento primitivo, pensamiento prelógico (L. Lévy-Bruhl). Es el modo de pensar de los niños y del hombre actual en algunos pueblos afroasiáticos. En hombres enfermos psíquicos el pensamiento mágico puede aparecer en pacientes esquizofrénicos y en algunos enfermos con histeria de conversión. Para M. Cabaleiro Goas no se trata de un pensamiento prelógico o ilógico, sino lógico pero partiendo de supuestos mágicos. Está fundamentado en la magia, está lleno de magia. Recurre en sus interpretaciones causales a fuerzas ocultas a los sentidos, a fuerzas sobrenaturales, pero estas fuerzas no son en sí sobrenaturales sino que pertenecen al mundo de la experimentación. Este pensamiento se rige por dos leyes:1) ley de la continuidad, que nos dice que dos cosas próximas entre sí intercambian sus propiedades, y 2) ley de semejanza, que nos dice que dos cosas semejantes entre si tienen las mismas propiedades.
El pensamiento de los pacientes con retraso mental se caracteriza porque los conceptos o categorías abstractos son escasos y poco elevados, los juicios son escasos y les resulta difícil la distinción entre lo esencial y lo accesorio, entre la causa y el efecto, entre el todo y las partes.
El hombre actual muestra predominantemente este tipo de pensamiento. Este pensamiento se rige por el principio de la contradicción que nos dice que si A es A, no puede ser B, y la ley o principio de la casualidad, que nos dice que a toda causa corresponde un efecto, es decir que no puede existir nada sin una causa que lo haya producido.
F. Alonso Fernández considera que el pensamiento alógico es una forma leve de pensamiento disgregado. Se trata de un pensamiento que se caracteriza porque no dice nada.
El pensamiento alógico, tal como lo describe F. Alonso Fernández, es una forma de pensamiento caracterizada por una ligera disgregación o falta de coherencia lógica. Este tipo de pensamiento puede manifestarse en conexiones débiles entre las ideas o en una lógica interna que parece desviarse de las normas convencionales de razonamiento.
El pensamiento alógico no sigue necesariamente los principios de la lógica formal y puede presentar saltos en el razonamiento, asociaciones inusuales, o conclusiones que no se derivan claramente de las premisas.Cuando se habla de un caso donde la disgregación es ligera, como en el pensamiento alógico, se puede observar que, aunque el individuo mantiene cierta capacidad para seguir una línea de pensamiento, este curso puede estar salpicado de inconsistencias o desviaciones menores de la lógica convencional.
En contraste, en un segundo caso donde la disgregación es mucho mayor, nos encontramos probablemente con una forma más severa de pensamiento desorganizado, que podría estar en el espectro de la esquizofrenia o trastornos similares donde la capacidad para formar un discurso coherente y mantener un hilo conductor en el pensamiento se ve gravemente comprometida.
En estas situaciones, el pensamiento puede ser tan fragmentado que hace que sea extremadamente difícil para el individuo comunicarse efectivamente o participar en un razonamiento lógico. Esto puede incluir la pérdida completa de las relaciones lógicas entre las ideas, haciendo que el discurso sea incomprensible o irrelevante para la conversación en curso.
Ambos casos ilustran un espectro de disgregación del pensamiento, desde formas leves hasta severas, afectando significativamente la capacidad de una persona para comunicarse y funcionar en diversos contextos sociales y personales. La intervención temprana y un enfoque terapéutico adecuado son clave para manejar estas condiciones.